Voluntarios de Madrid, León, Cantabria y Asturias plantan 500 frutales para el oso pardo cantábrico

El fin de semana del 17 y 18 de octubre, la Fundación Oso Pardo realizó tres jornadas de voluntariado ambiental en las que se plantaron 500 árboles autóctonos de interés osero con la participación de 98 voluntarios.

Alrededor de 20 voluntarios de Madrid y León, entre empleados de Gas Natural Fenosa y sus familiares, participaron el sábado 17 en un proyecto de conservación para mejorar el hábitat del oso pardo en el municipio de Cármenes , en el marco del Programa de Voluntariado Ambiental Corporativo de la compañía energética. Esta jornada, organizada en colaboración con la Fundación Global Nature, forma parte del proyecto LIFE Desfragmentación Oso, que tiene como objetivo asegurar la comunicación entre los dos núcleos de la población cantábrica de oso pardo y que cuenta con la colaboración de Gas Natural Fenosa. La actuación consistió en la plantación de 150 árboles de interés osero, en una zona adecuada del corredor interpoblacional del oso pardo cantábrico, que une la subpoblación occidental con la subpoblación oriental.

El domingo 18 se realizaron otras dos jornadas de voluntariado en colaboración con la empresa Decathlon, dentro de la Campaña de Voluntariado Medioambiental del Programa Playas, Ríos, Voluntariado y Custodia del Territorio 2015 de la Fundación Biodiversidad. En esta ocasión fueron 78 voluntarios, entre empleados y clientes de las tiendas Decathlon de Santander, Gijón y Lugones, los que se acercaron hasta Vega de Liébana y Cangas del Narcea y plantaron 150 y 200 frutales para el oso respectivamente.

El objetivo de estas actuaciones es el enriquecimiento y mejora del hábitat del oso pardo cantábrico, mediante la plantación de especies autóctonas productoras de frutos, fomentando además la implicación y sensibilización social en la conservación de una especie emblemática como el oso pardo cantábrico, que se encuentra en peligro de extinción. Además, durante el recorrido a pie a las zonas de plantación, se realizaron rutas interpretativas por el hábitat osero para dar a conocer el territorio y las necesidades de conservación del oso y de coexistencia y cohabitación con las actividades humanas.

Además de estas jornadas, la FOP participa en otros programas de educación y voluntariado ambiental como el PROVOCA del Gobierno de Cantabria en el que ya han participado más de 700 voluntarios y se han plantado cerca de 3.500 frutales para el oso pardo.

 

Voluntarios plantando frutales en el corredor interpoblacional.

Los cursos de verano impartidos por la FOP, UC y UPM, un éxito de participación

La Fundación Oso Pardo continuará, en el próximo 2016, con los cursos de verano, ante el éxito rotundo de participación y valoración que tuvieron los celebrados en los meses de junio y septiembre, en Villablino y Potes , respectivamente.

‘Montañas humanizadas, montañas con osos’

El primero, bajo el título ‘Montañas humanizadas, montañas con osos’, celebrado en la localidad cántabra de Potes, para el que se contó con la colaboración de la Universidad de Cantabria y el Ayuntamiento de Potes, tenía como objetivo presentar el estado de conocimientos sobre la situación de la biodiversidad en las regiones antropizadas y la problemática de su conservación a partir  del caso del oso pardo cantábrico.

El curso de 20 horas , contó con la asistencia de 31 alumnos. Durante tres días, los ponentes hablaron sobre paisajes del oso, la situación actual de la especie, los principales retos para su conservación, y las soluciones a los conflictos entre humanos y osos.

Los participantes valoraron muy positivamente la sesión de campo, en la que se pudo conocer de primera mano las medidas de prevención utilizadas en las explotaciones apícolas destinadas a evitar ataques de oso, y también interpretar el paisaje y rastrear las zonas oseras, encontrándose diferentes indicios.

Además de las salidas de campo, los debates generados en torno a las mesas redondas, en las que se contó con la participación de diferentes actores del territorio, permitieron conocer de primera mano las visiones que unos y otros –alcaldes, ganaderos, apicultores, cazadores, empresarios del sector turístico, etc.- tienen acerca de la convivencia con osos. Estos encuentros facilitaron también confrontar ideas y alcanzar conclusiones muy valiosas para facilitar la gestión en los territorios con presencia de osos.

Para la FOP, esta experiencia de colaboración con la Universidad de Cantabria y el ayuntamiento de Potes fue muy positiva y, vista la valoración de organizadores, ponentes y participantes, confía en continuarla este próximo 2016.

‘Gestión del hábitat y la conectividad para la conservación del oso cantábrico’

El segundo curso de verano, “Gestión del hábitat y la conectividad para la conservación del oso cantábrico”, organizado por la Fundación Conde del Valle de Salazar de la ETSI Montes de la Universidad Politécnica de Madrid y la Fundación Oso Pardo . Las jornadas se impartieron en las magníficas instalaciones que la Fundación Sierra Pambley tiene en Villablino , los días 25 a 27 de septiembre.

Éxito de asistencia con 48 alumnos matriculados de diferentes perfiles: estudiantes y licenciados de ramas forestal y ambiental, técnicos de administraciones ambientales, empresarios de turismo de naturaleza, entre otros. La duración del curso fue de 22 horas y tenía como objetivo exponer información actualizada sobre la situación del oso pardo cantábrico y los retos de conservación vinculados con la gestión del hábitat y la conectividad entre subpoblaciones y núcleos reproductores.

La población de oso pardo está dividida en dos subpoblaciones separadas que están inmersas en un reciente proceso de conexión genética y demográfica, lo que supuso un interesante ejemplo de estudio y un sugerente reto de conservación.

El curso abordó las herramientas de análisis de la calidad del hábitat y la conectividad, y se debatieron las soluciones a los retos que plantea su recuperación, apoyándose en actividades sobre el terreno, en cada una de las tres jornadas.

Participantes del curso celebrado en Potes visitando un colmenar con cercado eléctrico

Alumnos del curso celebrado en Villablino  en una de sus salidas prácticas

Alumnos del curso celebrado en Villablino en una de sus salidas prácticas