Deberes urgentes sin hacer en la Cordillera Cantábrica

Ahora que la población cantábrica de osos se está recuperando numéricamente, es cuando se hace más necesario multiplicar los esfuerzos para evitar conflictos entre humanos y osos

Prevenir los daños, que mayoritariamente son ataques a los colmenares, e indemnizar a los afectados con rapidez, regular adecuadamente el turismo de avistamiento de osos y aprobar el protocolo de intervención con osos, son deberes urgentes. En lo primero ya se viene trabajando desde hace años y se debe continuar mejorando la cobertura en la prevención y la agilidad en el pago de los daños, pero la regulación del turismo y la aprobación del protocolo de intervención son asuntos pendientes y sin resolver. Y de la rapidez con la que estos deberes sean hechos satisfactoriamente va a depender, en buena medida, que se mantenga o no el apoyo social a la conservación del oso conseguido con tanto esfuerzo y tras años de un trabajo social continuado.

Todavía hoy el oso es percibido en general de una manera positiva, pero las primeras alarmas ya están empezando a saltar. Hay más osos y son más visibles, y la población rural es consciente de ello. La mayoría de los osos tiene un comportamiento natural que incluye el ataque ocasional a colmenas o ganado y el consumo de frutas, y solo algunos ejemplares tienden a habituarse a la presencia humana. Un oso habituado puede hacer acto de presencia a pleno día en una zona con actividad humana y tolerar la presencia de personas a distancias muy cortas, y comportamientos de este tipo, además de alimentar alarmas sociales, pueden terminar siendo fuentes de conflictos no deseados.

En los últimos años y en el occidente cantábrico ya han ocurrido varios casos de osos habituados, protagonizados por ejemplares juveniles, que se han adentrado en pueblos buscando cerezas, higos y manzanas, reaccionando poco o nada ante la presencia de personas.

Algunos osos pueden llegar a ser verdaderamente problemáticos al condicionarse positivamente a los alimentos de origen humano y buscarlos activamente. Por ahora, en la Cordillera Cantábrica, no parece que tengamos ejemplares que respondan a este último perfil.

En la mayor parte de las poblaciones de oso pardo se conocen casos de osos habituados y de osos problemáticos, y para evitar conflictos y alarmas sociales y actuar con rapidez, seguridad y coordinación, muchos países con osos tienen en vigor protocolos con medidas de prevención y pautas de intervención para la disuasión de los ejemplares. En los paisajes cantábricos, y también en los pirenaicos, la convivencia entre humanos y osos es muy estrecha y por eso urge tener un protocolo de intervención con osos habituados o problemáticos aprobado y operativo. Es inaceptable que se lleve discutiendo su borrador desde hace más de cuatro años, cuando existen documentos similares y experiencias ya muy contrastadas en otros países europeos y americanos con poblaciones de oso pardo.

En 2016, el oso volverá a atraer a numerosos ecoturistas y amantes de la Naturaleza a las montañas cantábricas y pirenaicas, y esto, que es deseable para la economía local y bueno para resaltar la imagen positiva del oso y favorecer su aceptación en el medio rural, está empezando a ser un nuevo problema de conservación por la falta de una regulación adecuada.

En el año que termina, hemos sido testigos en demasiadas ocasiones de comportamientos imprudentes y de acercamientos excesivos que han provocado la huida de los ejemplares o comportamientos de habituación en osos jóvenes y osas con sus crías… sin olvidar que un oso puede sentirse amenazado por una proximidad excesiva y responder con agresividad.

Hay que facilitar el desarrollo ordenado del turismo de observación de osos pero en los lugares adecuados y con las normas y precauciones necesarias. Y si hay algo que no ayuda a resolver este nuevo problema es la deficiente regulación del uso público en la mayoría de los Espacios Naturales Protegidos de la Cordillera Cantábrica.

Un año más, otra oleada de incendios provocados

Se necesita un cambio de enfoque urgente en los planes de gestión de incendios, que potencien las medidas preventivas y castigos ejemplares para los causantes de este inaceptable atentado medioambiental

Los incendios, que están asolando estos días la Cordillera Cantábrica , han puesto en evidencia los actuales planes de incendios, centrados en la extinción, pero insuficientes en medidas de actuación dirigidas a la prevención. A pesar de que han mejorado considerablemente los protocolos de extinción y se cuenta con personal altamente cualificado, es indispensable que los esfuerzos presupuestarios cambien el enfoque y se potencie la partida para la prevención del riesgo de incendios .

La huellas de los incendios reiterados son visibles en la Cordillera Cantábrica. Concretamente, el 75% del territorio de Cantabria presenta un riesgo de incendios extremo o muy alto, según el Plan Especial de Protección de la Comunidad Autónoma de Cantabria sobre Incendios Forestales . Además, el último informe de incendios publicado por el MAGRAMA, que recoge el decenio 2001-2010, refleja un aumento continuado en el número de incendios y superficie arrasada en Cantabria. De hecho, se destacan los municipios Vega de Pas, Soba y Cabuérniga como los más afectados.

Este mismo informe señala que al noroeste de España, el 77,56% de los incendios son intencionados, un dato muy relevante que exige una profunda reflexión para conocer cuáles son las causas que están detrás de estas quemas, que afectan a la mayor parte de siniestros y hectáreas arrasadas por el fuego. Además, los incendios cuestan a la sociedad recursos humanos e ingentes cantidades económicas. Por ello, y dado que esta situación se repite año tras año, es urgente consensuar un Plan de Gestión de Incendios con una mesa participativa y abierta, que invite a expertos y representantes de los sectores afectados para conocer mejor las causas y abordarlas de raíz.

Por otro lado, la FOP solicita sanciones duras que sirvan de ejemplo para que los culpables no queden impunes ante este inaceptable atentado medioambiental, que está generando pérdidas de biodiversidad en toda la Cordillera Cantábrica.

Imagen de uno de los incendios del Parque Natural de las Fuentes del Narcea

La Fundación Oso Pardo supera los 100.000 árboles plantados, que servirán de alimento al plantígrado y ayudarán a recuperar su población

A día de hoy se han reforestado terrenos que, además de suponer una mejora del hábitat de la población de osos, contribuyen a reducir la huella de carbono y frenar el cambio climático

La Fundación Oso Pardo ha plantado hasta la fecha 110.845 árboles en León, Palencia, Asturias y Cantabria. Las especies plantadas tienen como función servir de alimento al oso pardo y mejorar la conectividad en el conocido como corredor interpoblacional, que se encuentra entre a la población osera oriental y occidental. Asimismo, la reforestación de terrenos ayuda a la reducción de la huella de carbono y a la lucha contra el cambio climático.

Las plantaciones se han realizado con especies autóctonas productoras de frutos para el oso, como son:  el cerezo , mostajo , serbal , manzano silvestre , niso , arraclán , castaño , pudio y, en menor medida con el objeto de favorecer la cobertura en suelos muy pobres, se han plantado algunos miles de abedules . Todas las semillas han sido recogidas por miembros de la FOP y voluntarios, procedentes de la región donde se han hecho las plantaciones, o de regiones compatibles, de manera que preserven las variedades de cada especie en cada zona y con ello se maximice el éxito de la plantación y su idoneidad ecológica. Además, los plantones han ido en su mayoría protegidos por un tubo protector para evitar que sean comidos por los ungulados domésticos y silvestres.

Aparte de los beneficios ambientales vinculados a la conservación del oso pardo y a la captura de carbono, las plantaciones han supuesto pequeños empujes para las economías locales, contratando siempre para los trabajos de reforestación a desempleados, vecinos o a empresas locales. Por otro lado, para ayudar en las actividades, ha sido fundamental el papel de los voluntarios, provenientes de distintas comunidades autónomas.

Más de 230 osos en la Cordillera Cantábrica

La construcción de infraestructuras de comunicación y las amplias zonas deforestadas, han favorecido la fragmentación de la población de osos, dificultando el intercambio de genes y la expansión de las zonas de reproducción. Por eso, el objetivo principal de las plantaciones de la FOP ha sido la mejora del hábitat del oso pardo y de la conectividad del territorio a través de la creación de bosquetes estratégicamente distribuidos, para proporcionar valiosos recursos alimenticios en lugares clave para favorecer el movimiento de ejemplares entre las dos subpoblaciones cantábricas.

Gracias a estas mejoras en el hábitat, y a la reducción de la mortalidad por causas humanas y la buena percepción social de la especie, en los últimos años la población de osos ha ido aumentando, situándose en la actualidad en torno a los 230 ejemplares en la zona cantábrica. De facto, recientes estudios genéticos desarrollados por la FOP han confirmado un importante nivel de intercambio demográfico y genético entre las subpoblaciones de oriente y occidente.

Este objetivo es el que persigue el actual proyecto ‘LIFE+ Desfragmentación Oso’, iniciado en agosto de 2013 y que termina en junio de 2016, y que ha buscado la viabilidad a largo plazo de estas plantaciones y la concienciación de los agentes implicados en la conservación del oso pardo. De esta manera, todas las actividades que se han desarrollado han tenido un fuerte componente sensibilizador con información sobre la importancia del oso, las especies plantadas y los lugares seleccionados para la reforestación.

Voluntarios y financiadores

Una gran parte de las plantaciones se han realizado bajo el marco de dos proyectos: ‘LIFE+ Corredores Oso’ y ‘LIFE+ Desfragmentación Oso’, financiados en un 75% por la Comisión Europea y cofinanciados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la Junta de Castilla y León, la Fundación Biodiversidad y Gas Natural Fenosa.

Por otro lado, también han sido entusiastas colaboradoras y financiadoras de las plantaciones, empresas como Acciona, Fundación Banco Santander y Fundación ACS. En el caso de Cantabria, han recibido el apoyo del Gobierno de esta Comunidad Autónoma, a través de los Programas PROVOCA, consistentes en ofrecer un abanico de actividades relacionadas con la educación ambiental y el voluntariado con el fin de conservar el entorno.

Además, se ha contado con la especial colaboración de voluntarios procedentes del Vivero Escuela Río Guadarrama y de la Escuela Taller Ciuden Vivero , vinculados al Organismo Autónomo Parques Nacionales.

*Para profundizar en la mejora del hábitat del oso, la FOP tiene en PDF descargable:
‘Mejora del hábitat del oso pardo en entornos mineros degradados’: https://goo.gl/Xnttbg
‘Manual de buenas prácticas para la gestión de corredores oseros en la Cordillera Cantábrica’: https://goo.gl/LcJCqX

Imagen de uno de los momentos en la plantación del Parque Natural Somiedo

La Fundación Oso Pardo supera los 100.000 árboles plantados, que servirán de alimento al plantígrado y ayudarán a recuperar su población

A día de hoy se han reforestado terrenos que, además de suponer una mejora del hábitat de la población de osos, contribuyen a reducir la huella de carbono y frenar el cambio climático

La Fundación Oso Pardo ha plantado hasta la fecha 110.845 árboles en León, Palencia, Asturias y Cantabria. Las especies plantadas tienen como función servir de alimento al oso pardo y mejorar la conectividad en el conocido como corredor interpoblacional, que se encuentra entre a la población osera oriental y occidental. Asimismo, la reforestación de terrenos ayuda a la reducción de la huella de carbono y a la lucha contra el cambio climático.

Las plantaciones se han realizado con especies autóctonas productoras de frutos para el oso, como son:  el cerezo , mostajo , serbal , manzano silvestre , niso , arraclán , castaño , pudio y, en menor medida con el objeto de favorecer la cobertura en suelos muy pobres, se han plantado algunos miles de abedules . Todas las semillas han sido recogidas por miembros de la FOP y voluntarios, procedentes de la región donde se han hecho las plantaciones, o de regiones compatibles, de manera que preserven las variedades de cada especie en cada zona y con ello se maximice el éxito de la plantación y su idoneidad ecológica. Además, los plantones han ido en su mayoría protegidos por un tubo protector para evitar que sean comidos por los ungulados domésticos y silvestres.

Aparte de los beneficios ambientales vinculados a la conservación del oso pardo y a la captura de carbono, las plantaciones han supuesto pequeños empujes para las economías locales, contratando siempre para los trabajos de reforestación a desempleados, vecinos o a empresas locales. Por otro lado, para ayudar en las actividades, ha sido fundamental el papel de los voluntarios, provenientes de distintas comunidades autónomas.

Más de 230 osos en la Cordillera Cantábrica

La construcción de infraestructuras de comunicación y las amplias zonas deforestadas, han favorecido la fragmentación de la población de osos, dificultando el intercambio de genes y la expansión de las zonas de reproducción. Por eso, el objetivo principal de las plantaciones de la FOP ha sido la mejora del hábitat del oso pardo y de la conectividad del territorio a través de la creación de bosquetes estratégicamente distribuidos, para proporcionar valiosos recursos alimenticios en lugares clave para favorecer el movimiento de ejemplares entre las dos subpoblaciones cantábricas.

Gracias a estas mejoras en el hábitat, y a la reducción de la mortalidad por causas humanas y la buena percepción social de la especie, en los últimos años la población de osos ha ido aumentando, situándose en la actualidad en torno a los 230 ejemplares en la zona cantábrica. De facto, recientes estudios genéticos desarrollados por la FOP han confirmado un importante nivel de intercambio demográfico y genético entre las subpoblaciones de oriente y occidente.

Este objetivo es el que persigue el actual proyecto ‘LIFE+ Desfragmentación Oso’, iniciado en agosto de 2013 y que termina en junio de 2016, y que ha buscado la viabilidad a largo plazo de estas plantaciones y la concienciación de los agentes implicados en la conservación del oso pardo. De esta manera, todas las actividades que se han desarrollado han tenido un fuerte componente sensibilizador con información sobre la importancia del oso, las especies plantadas y los lugares seleccionados para la reforestación.

Voluntarios y financiadores

Una gran parte de las plantaciones se han realizado bajo el marco de dos proyectos: ‘LIFE+ Corredores Oso’ y ‘LIFE+ Desfragmentación Oso’, financiados en un 75% por la Comisión Europea y cofinanciados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la Junta de Castilla y León, la Fundación Biodiversidad y Gas Natural Fenosa.

Por otro lado, también han sido entusiastas colaboradoras y financiadoras de las plantaciones, empresas como Acciona, Fundación Banco Santander y Fundación ACS. En el caso de Cantabria, han recibido el apoyo del Gobierno de esta Comunidad Autónoma, a través de los Programas PROVOCA, consistentes en ofrecer un abanico de actividades relacionadas con la educación ambiental y el voluntariado con el fin de conservar el entorno.

Además, se ha contado con la especial colaboración de voluntarios procedentes del Vivero Escuela Río Guadarrama y de la Escuela Taller Ciuden Vivero , vinculados al Organismo Autónomo Parques Nacionales.

*Para profundizar en la mejora del hábitat del oso, la FOP tiene en PDF descargable:
‘Mejora del hábitat del oso pardo en entornos mineros degradados’: https://goo.gl/Xnttbg
‘Manual de buenas prácticas para la gestión de corredores oseros en la Cordillera Cantábrica’: https://goo.gl/LcJCqX

Imagen de uno de los momentos en la plantación del Parque Natural Somiedo

200 voluntarios de Cantabria y Asturias plantan 825 árboles frutales para el oso pardo y reclaman iniciativas reales para frenar el cambio climático

Dos centenares de voluntarios se sumaron el pasado fin de semana a las actividades mundiales para reclamar más medidas contra el cambio climático, justo un día antes de inaugurarse la ‘Cumbre del Clima en París 2015’. El escenario fue el Parque Natural de Somiedo y la localidad de Entrambasaguas de Campoo de Suso , donde se llegaron a plantar 825 árboles frutales que en el futuro darán de comer al oso pardo.

A la cita acudieron niños y adultos que plantaron árboles de interés osero como son los arraclanes, cerezos y manzanos, que algún día servirán de alimento a los osos cantábricos de la zona. Además, estas plantaciones de razas autóctonas tienen como objetivo asegurar la comunicación de los núcleos de la población cantábrica de oso pardo. Durante la jornadas se realizaron rutas interpretativas; como por ejemplo analizar huellas de oso, ungulados y pequeños carnívoros que aparecían en el transcurso del camino, se habló de la necesidad de conservación del oso pardo y su cohabitación con las actividades humanas como puede ser la apicultura, de la importancia que tiene la presencia de este gran carnívoro para el equilibrio de la cadena trófica, entre otras.

También se abordaron los problemas que conlleva el cambio climático, ya que estas actividades en Somiedo y Entrambasaguas se realizaron el día antes de inaugurarse la Cumbre del Clima de París . Se explicó a los más pequeños, que fueron más de la mitad de los asistentes, que la acción de plantar árboles había ayudado a minimizar la huella de carbono. Durante las charlas, los infantes se mostraron concienciados y preocupados al mismo tiempo, algo muy valorable porque ellos forman parte de las generaciones venideras.

Manolo García y la AFN lanzan un mensaje para pedir soluciones al cambio climático

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=Dmeoguk68yc[/youtube]

«El cambio climático es uno de los retos más importantes de la Humanidad en la actualidad. Afrontar este reto exige una transformación profunda del modelo energético y productivo y un compromiso mundial al más alto nivel». Con estas palabras se inicia el mensaje lanzado por el cantante y compositor Manolo García, junto con la Asociación de Fundaciones para la Conservación de la Naturaleza .

El lanzamiento de este mensaje coincide con la trascendental Cumbre del Clima , iniciada ayer en París y que estará desarrollándose en la capital francesa hasta el 11 de diciembre. Manolo García pone su propia voz para difundirlo, a través de un vídeo de casi dos minutos y medio de duración en el que la locución del conocido músico tiene como acompañamiento una selección de imágenes de hábitats naturales en los que está trabajando actualmente la AFN, así como algunas de sus especies silvestres más emblemáticas o representativas.

«Ante la Cumbre de París unimos nuestras voces para solicitar medidas nacionales e internacionales urgentes que permitan luchar contra el cambio climático: es necesario actuar ya», declara Manolo García en este mensaje con el que la AFN se posiciona en el mismo sentido que ONG de todo el planeta que están pidiendo la firma en París de un acuerdo mundial vinculante y efectivo de cara a combatir la amenaza global del calentamiento del planeta.

En la elaboración de este mensaje en vídeo han colaborado dos ONG ecologistas de gran relevancia y larga trayectoria, Depana, que trabaja en Cataluña, y el GOB, desde Baleares.

Una colaboración fructífera

La AFN reúne a 16 fundaciones implantadas en todas las comunidades autónomas españolas. Trabaja directamente en el territorio con proyectos de conservación de espacios naturales y especies salvajes, que van acompañados de medidas destinadas a crear empleo y fomentar un desarrollo rural vinculado a la preservación del patrimonio natural. La AFN cuenta con más de doscientos trabajadores entre sus fundaciones asociadas, que movilizan a través de las actividades que proponen a cerca de cien mil personas entre socios, simpatizantes, voluntarios y colaboradores.

Manolo García es todo un ejemplo de artista comprometido con el medio ambiente desde su época en El Último de la Fila. Por aquel entonces, por ejemplo, apoyó activamente la creación de la Fundación Oso Pardo , hoy integrada en la AFN. De hecho, la idea del mensaje en vídeo surge de la AFN ante una invitación del propio Manolo García a colaborar en acciones para difundir la importancia de luchar contra el cambio climático, objetivo en el que el músico está muy involucrado, prestando su apoyo a diversas ONG y campañas.

Tanto es así que el pasado 12 de noviembre, desde su propia web, Manolo García invitaba a sus seguidores a participar en las marchas contra el cambio climático que se celebraron el pasado fin de semana en todo el planeta ante el inicio de la Cumbre del Clima de París.