Plantados 55.000 árboles para mejorar el hábitat del oso en Courel

Este mes de abril de 2020 finaliza la campaña de plantaciones de bosquetes de mejora del hábitat osero en la Serra do Courel, desarrollada por la Fundación Oso Pardo (FOP) dentro del proyecto LIFE Oso Courel. Las plantaciones se han realizado en ocho Montes Vecinales en Mano Común de los concellos de Folgoso do Courel y Quiroga y otros terrenos, previo acuerdo con los responsables y propietarios de los montes y obtención de las correspondientes autorizaciones ambientales y forestales. Para las actuaciones de plantación se ha contratado a desempleados de la zona.

La campaña ha constado de una serie de actuaciones progresivas a lo largo de varios meses. Desde noviembre de 2019 dos máquinas retroarañas han estado realizando los trabajos de ahoyado y preparación del suelo para garantizar la buena implantación de los árboles y arbustos. En enero de 2020 se seleccionaron mediante convocatoria pública diez personas desempleadas locales de los concellos del proyecto LIFE Oso Courel, que han sido contratadas para la formación de dos cuadrillas de trabajo, a las que se ha dotado con vehículos todoterrenos, remolque y material y herramientas de trabajo. Entre febrero y abril las cuadrillas han plantado 55.000 árboles y arbustos autóctonos formando pequeños bosquetes de enriquecimiento y mejora del hábitat.

Cuadrillas integradas por trabajadores locales en las labores de plantación

La plantación se ha realizado con los plantones procedentes de las semillas recogidas por los técnicos del proyecto LIFE en las mismas zonas, y posteriormente sembradas y cuidadas en viveros colaboradores del proyecto. Una parte importante de las plantas han sido producidas en el Vivero Forestal de Os Trollos (Bóveda, Lugo), perteneciente a la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia. Las especies utilizadas en las plantaciones han sido principalmente cerezo (Prunus avium) y arraclán (Frangula alnus), aunque también se ha plantado abedul (Betula alba), manzano silvestre (Malus sylvestris), mostajo (Sorbus aria) y serbal (Sorbus aucuparia).

Además de mejorar el hábitat para el oso pardo y el resto de la biodiversidad, estas acciones contribuyen a incrementar la cobertura forestal y la calidad ambiental de los montes vecinales, aumentando el valor de los servicios ecosistémicos que producen estos montes, como la captación de carbono o la conservación de recursos hidrológicos.

El estado de alarma decretado por el Gobierno como consecuencia de la pandemia de covid-19 ha obligado a establecer medidas de control y a la parada temporal de los trabajos durante la restricción a las labores no esenciales. La actividad se retomó posteriormente una vez establecidas las medidas necesarias de protección y prevención de contagio y el distanciamiento entre los trabajadores en las zonas de plantación. La colaboración de los trabajadores en el desempeño de las labores con las máximas garantías de seguridad sanitaria ha sido fundamental para poder finalizar esta campaña sin incidentes. Los trabajos continuarán en otoño de 2020 para seguir plantando en nuevas zonas de interés y cumplir los objetivos del proyecto LIFE.

El LIFE Oso Courel es un proyecto financiado por la Comisión Europea, que está siendo desarrollado entre 2016 y 2020 por la Fundación Oso Pardo, la Asociación Galega de Custodia do Territorio y la Xunta de Galicia, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y la empresa Naturgy, con el objetivo de favorecer la convivencia entre osos y humanos en la Serra do Courel, zona de reciente expansión de la especie.

52 osos detectados en los Pirineos en el censo provisional de 2019

El censo provisional de osos de 2019 para Pirineos cifra un mínimo de 52 osos, de ellos 4 son hembras con 8 crías nacidas en el año. Suman 3 ejemplares más que en el censo revisado de 2018.  Se dan por muertos cuatro ejemplares. Hay que tener en cuenta que el próximo año, además de realizar el nuevo censo anual, se revisarán los datos de 2019 para incorporar algún individuo que no se hubiera detectado.

Los resultados del censo se obtienen por observaciones, huellas, fotos y análisis genéticos. Cada año se realiza el censo provisional de los ejemplares del año anterior, denominado Mínimo de Efectivos Detectados (EMD), a partir del conjunto de indicios. Y a su vez se revisan los datos de dos años antes para incluir los ejemplares que no se hubieran detectado, y obtener el censo revisado, el denominado Mínimo de Efectivos Revisado (EMR)

Sobre EMD y EMR:

EMD = número de individuos detectados cada año (un oso muerto durante el año se cuenta) 

EMR= el efectivo mínimo detectado de los años anteriores es revisado si aparecen nuevas informaciones (por ejemplo, individuos no detectados el año n-1, pero detectados el año n, o la presencia de individuos contabilizados por error el año n-1 o más).
« Oso desaparecido » = no detectado durante al menos dos años.

*Efectivos Mínimos Detectados en 2019. Fuente GSTOP

 

El área total de presencia del oso en los Pirineos es de aproximadamente 10.400 km2, 3.000 km2 más que en 2018 y 5.400 km2 más que en 2017. El oso Goiat es en gran parte responsable de este fuerte aumento con grandes movimientos hacia el sur entre Cataluña y Aragón durante el período de celo.

 

Distribución de los osos en los Pirineos en 2019

 

Los resultados del censo se elaboran anualmente de forma coordinada por los miembros del “Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso pardo en los Pirineos” GSTOP.  Este grupo está integrado por los equipos de Francia, Andorra, Valle de Arán, Navarra, Aragón, Cataluña y la Fundación Oso Pardo (FOP). En esta ocasión la puesta en común de los datos se ha realizado de manera telemática, debido a las normas de confinamiento derivadas de la COVID-19.

 

Osa Caramellita con sus crías en 2016. Foto Piroslife

La muerte del oso Cachou solo debe analizarse a la luz de la necropsia completa

Las causas de la muerte del oso Cachou no se aclararán con especulaciones. Sólo el conocimiento obtenido a partir de la evidencia científica podrá ofrecer conclusiones rigurosas y sólidas. Por ello, la Fundación Oso Pardo (FOP) esperará a los resultados de la necropsia completa que realiza la Universidad Autónoma de Barcelona y a los correspondientes análisis toxicológicos, que pedimos que sean rigurosos y exhaustivos para conocer con precisión todos los factores que han podido provocar la muerte del oso. Siendo conscientes de la excepcionalidad que vivimos a causa de la COVID-19, confiamos en que dicho proceso se resuelva con la mayor rapidez posible. Aventurar ahora hipótesis sustentadas en fotografías solo puede generar confusión y no ayuda a la conservación del oso pardo en los Pirineos.

Con respecto a la protección del ganado ante los ataques de osos, conviene recordar que las medidas destinadas al ganado gregario, ovejas y cabras, están funcionando muy bien, y los datos así lo avalan. Estas medidas son: la agrupación de rebaños, la contratación de pastores y el uso de cercados de protección y perros de guardia (el Montaña de Pirineos). En la FOP hemos participado activamente en el marco del proyecto Piroslife en su desarrollo en los Pirineos centrales, y hemos podido constatar su eficacia y cómo han contribuido a una reducción muy importante de los daños al ganado.

En el caso del ganado mayor, bovino y caballar, que pastan en los puertos de montaña durante los meses estivales en régimen extensivo y de pastoreo libre, es más difícil aplicar medidas de prevención, y ante los casos poco habituales de osos que depreden reiteradamente sobre este tipo de ganado, como Cachou y Goiat, las administraciones debe intervenir para intentar que desistan de este comportamiento.

 

Técnicas de disuasión y condicionamiento aversivo

 El Protocolo de Intervención con Osos en los Pirineos, aprobado en octubre de 2018, define que ante un oso considerado como reiteradamente depredador del ganado deben aplicarse medidas de condicionamiento aversivo. El condicionamiento aversivo es un proceso para conseguir, mediante técnicas de disuasión, que el oso abandone un comportamiento problemático.

En función de sus resultados y de la evolución de la situación, si el oso no responde a las medidas, se podría llegar a producir su retirada de la población. Por eso, desde la FOP opinamos que antes de llegar a la retirada de ejemplares, y para reducir el nivel de conflicto y favorecer la coexistencia de los osos y las actividades ganaderas, es pertinente evaluar la utilidad de diferentes procedimientos habituales de disuasión y condicionamiento aversivo (como uso de pirotecnia, disparos de balas de goma, etc.) y también procedimientos innovadores (como dispositivos electrificados, collares electrónicos o aversión química) de manera experimental en condiciones de campo y con un control y seguimiento científico muy detallado y riguroso. Estas técnicas de disuasión se están probando y utilizando en muchos lugares del mundo con criterios de eficacia, seguridad y bienestar animal para contribuir a reducir los conflictos entre ganadería y depredadores y facilitar la tan ansiada coexistencia. La experimentación y uso de estos procedimientos tienen que ir necesariamente asociados a una evaluación y seguimiento científicos.

En el caso de la aversión química, que se basa en el uso de sustancias químicas para producir un efecto negativo no severo (vómitos, diarrea) en un animal depredador, que provoque su rechazo sobre un tipo de presa, deben evaluarse muy bien las sustancias a utilizar y sus dosis, para evitar riesgos para el oso y de consumo accidental por otras especies, así como ingestiones repetidas o sobredosificación. En el caso concreto de su utilización para reducir la depredación de osos, se han realizado algunas experiencias hasta la fecha pero son insuficientes para obtener conclusiones robustas, por lo que descartar o no esta medida de aversión requiere una evaluación experimental adecuada.

 La aplicación de todos estos procedimientos de disuasión con osos radiomarcados es una garantía de seguridad para monitorizar adecuadamente el comportamiento del oso y sus respuestas a las medidas de aversión

Especial LIFE Natura 2000 + Oso en la revista Quercus, con descargable «Qué hacer ante la presencia de un oso». Abril 2020

Dentro de las campañas informativas que el LIFE Natura 2000 + Oso está realizando con medios de comunicación para llegar a todo tipo de audiencias, acaba de publicarse un reportaje en la revista Quercus, la más veterana de las especializadas en temas de biodiversidad en España. El reportaje, que se incluye en el número 410 (abril de 2020), aborda la relación de la red con la conservación del oso pardo y el desarrollo rural, así como las propias acciones del proyecto LIFE. Además, el reportaje incluye una doble lámina con recomendaciones para saber cómo comportarse en un territorio con osos y qué hacer si nos encontramos con uno. Esta lámina es descargable en la versión online de la revista Quercus.

Pincha en la imagen para acceder al descargable:

El LIFE Natura 2000 + Oso se desarrolla eminentemente a través de acciones sociales y de comunicación en el oriente de la cordillera cantábrica y el occidente de Pirineos. Las montañas de ambas áreas albergan las poblaciones de osos más amenazadas de la península ibérica con 50 ejemplares y cuatro ejemplares respectivamente.  El objetivo del proyecto es mejorar  el conocimiento y la percepción de la Red Natura 2000 y el oso entre sus habitantes, ya que esto es fundamental para que su estado de conservación sea favorable.

Entre otros aspectos, el reportaje hace hincapié en el valor del oso como elemento de desarrollo para el medio rural, al ser un emblema de calidad ambiental que genera atracción.

Primeros ataques de osos a colmenares en 2020. Abril 2020

En abril de 2020 hemos comenzado a detectar los primeros ataques del año de osos a colmenares. En este mes se han producido daños en algunas explotaciones apícolas de Miraz, Teixeira, o Millares. Aunque una gran parte de los colmenares de Courel están ya protegidos mediante los pastores eléctricos entregados por el proyecto LIFE Oso Courel, todavía quedan algunas explotaciones apícolas sin proteger y hay asentamientos nuevos como consecuencia de la recuperación de núcleos y enjambres por parte de apicultores del territorio. Al ser una fecha temprana, la mayoría de los ataques han consistido simplemente en el derribo de una o dos colmenas y la rotura de algunos cuadros. Los osos están de nuevo activos después del descanso invernal, y aunque tienen suficiente comida en la zona, fundamentalmente en esta época hierba y grandes plantas herbáceas carnosas, pueden completar su dieta con hormigas y otros insectos, o abejas y larvas si están disponibles y sin proteger.

Desde el proyecto LIFE Oso Courel hemos colaborado con los apicultores afectados para la tramitación de las indemnizaciones correspondientes, y hemos entregado pastores eléctricos para la protección de los colmenares. Hasta la fecha actual, en el marco del proyecto se han entregado ya 93 pastores eléctricos, aunque seguiremos entregando y colaborando con los apicultores para evitar a ser posible todos los daños de oso.

Para más información puedes descargarte nuestro libreto informativo de para evitar ataques de oso a colmenares pulsando AQUÍ

 

Resultados del ataque de un oso a un colmenar en Miralles (Folgoso do Courel) en abril de 2020.