La FOP inicia acciones legales por la muerte de dos osas en sendas cacerías de la Montaña Palentina y el Pirineo aragonés. Noviembre

La Fundación Oso Pardo (FOP) ha iniciado ya acciones legales para pedir el esclarecimiento de la muerte a tiros de dos hembras de oso pardo durante la jornada de ayer, ambas en el transcurso de cacerías de jabalís. Una de ellas fue abatida en el Parque Natural de la Montaña Palentina por un cazador que, al parecer, la confundió con un jabalí. La segunda osa muerta se trata de Sarousse, reintroducida en los Pirineos franceses en 2006, y establecida en la Ribagorza aragonesa desde 2010 en donde fue tiroteada también por otro cazador que ha alegado defensa propia.

La FOP ha solicitado a las Fiscalías Superiores de Justicia de Castilla y León y de Aragón que ordenen el inicio urgente de Diligencias de Investigación para asegurar la obtención de todas las pruebas necesarias que permitan aclarar lo sucedido y comprobar si hay responsabilidad penal en los actos de caza mencionados y ello con todas las garantías procesales requeridas. No debe olvidarse que los actos de caza de especies en peligro de extinción pueden conllevar penas de hasta dos años de privación de libertad, y tres años, si es un espacio natural protegido; además de graves inhabilitaciones. Quizás sea el momento de plantearse el agravamiento de las penas de estos delitos, a la vista de la reiteración de estas muertes en circunstancias similares.

Además, la FOP se personará esta semana en calidad de acusación popular en las diligencias previas que se están instruyendo en los juzgados de primera instancia e instrucción de Cervera de Pisuerga y Boltaña en relación a estos hechos.

Hay que recordar que en los Pirineos, sólo en este año, se ha conocido la muerte de tres osos por causas humanas: el macho Gribouille, abatido por disparos en junio en Ariege (Francia), el macho Cachou muerto por posible envenenamiento en la Val d´Arán, y aún bajo secreto de sumario (la FOP se encuentra personada), y la hembra Sarousse, muerta ayer. Resulta inadmisible un balance semejante dentro de una población de osos de tan solo una cincuentena de ejemplares, fruto, además, de un programa europeo de recuperación.

En el caso de la Montaña Palentina, se trata del tercer oso tiroteado por cazadores locales en los últimos años, debido supuestamente a confusiones con jabalíes. Y aunque se trate de un escenario geográfico diferente, Sarousse también ha muerto durante la celebración de una cacería. Una situación que exige cambios de calado en la práctica de la caza en zonas oseras, tal y como que venimos planteando en las mesas de trabajo con la administración, en concreto con la castellano y leonesa en los últimos dos años. La FOP considera ineludible que el compromiso de los cazadores en zonas oseras sea firme y formal, es decir, que cada cazador participante reconozca por escrito que es conocedor de las buenas prácticas a seguir en un área con presencia de osos, y se atenga a las consecuencias de no cumplirlo. La FOP comenzará las gestiones de forma inmediata y las extenderá a las administraciones del ámbito pirenaico, así como a mesas de trabajo con la Real Federación Española de Caza para mejorar la formación y la sensibilización de los cazadores.

Por otra parte, algunas voces están reclamando la prohibición de la caza en zonas oseras. Queremos manifestar al respecto que no es un escenario realista debido a la extensa área, de miles de km2, por la que se distribuye la especie actualmente.

También es importante subrayar que uno de los motores fundamentales de la recuperación del oso pardo cantábrico ha sido el diálogo permanente y el acuerdo con los habitantes del territorio; con todos los sectores que integran el medio rural, entre ellos el de la caza. Esta es una realidad incontestable que es reconocida internacionalmente como un éxito de conservación, y que requiere por parte del conjunto de la sociedad una respuesta alejada de argumentos polarizados.

Imagen de la osa abatida este domingo de un disparo en Fuentes Carrionas. Foto:GUARDIA CIVIL DE PALENCIA. distribuida por la agencia Europa Press

Prorrogado cuatro meses el proyecto LIFE Oso Courel. Noviembre 2020

La incertidumbre sobre la situación en todo el año 2020 y los próximos meses como consecuencia de la pandemia por covid-19 ha generado dificultades para la finalización de algunas acciones del proyecto en la fecha prevista, diciembre de 2020. Ante estas circunstancias, se ha solicitado a la Agencia Ejecutiva para la Pequeña y Mediana Empresa (EASME), de la Comisión Europea, una prórroga de cuatro meses para la finalización del proyecto LIFE Oso Courel, ampliando su fecha de finalización al 30 de abril de 2021. De esta forma, se asegura la extensión de la campaña de plantación hasta la primavera de 2021, en previsión de posibles limitaciones a la obra, y se completarán adecuadamente las acciones que han sufrido algunos retrasos, además de consolidar los resultados del proyecto en el territorio. El 4 de noviembre de 2020 la prórroga ha sido aceptada y se ha firmado la correspondiente modificación del acuerdo.

50 mil frutales más para el oso en Courel. Noviembre 2020

Este mes de noviembre la Fundación Oso Pardo ha iniciado una nueva campaña de plantación de bosquetes de mejora del hábitat osero en la Serra do Courel dentro del proyecto LIFE Oso Courel. Las plantaciones se van a realizar en fincas y Montes Vecinales en Mano Común de los concellos de Folgoso do Courel, Quiroga y Samos, previo acuerdo con los responsables y propietarios y la obtención de las correspondientes autorizaciones ambientales.

Desde el mes de octubre, una máquina retroaraña está realizando los trabajos de ahoyado y preparación del suelo para garantizar la buena implantación de los árboles y arbustos, sin afectar a la vegetación existente. Y en noviembre han comenzado a trabajar diez personas desempleadas de los concellos del proyecto LIFE Oso Courel, que han sido contratadas para formar dos cuadrillas de trabajo dotadas con vehículos todoterrenos, remolque y herramientas. Los trabajos se extenderán hasta marzo de 2021. Se pretende plantar más de 50.000 cerezos, arraclanes, manzanos, mostajos y otros árboles y arbustos autóctonos productores de fruto, formando pequeños bosquetes de enriquecimiento del hábitat, que se sumarán a los 55.000 ya plantados en el otoño e invierno anterior. Las plantas proceden de las semillas recogidas por los técnicos del proyecto LIFE en la zona, que fueron sembradas en viveros colaboradores y una parte de las plantas ha sido producida en el Vivero Forestal de Os Trollos (Bóveda, Lugo), perteneciente a la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia.

“Esta acción contribuirá a aumentar la disponibilidad de recursos para el oso y otras especies en el Courel, pero además favorecerá la cobertura forestal, la captación de carbono y la protección del suelo de los montes y la creación de empleo local” señala Fernando Ballesteros, coordinador del proyecto LIFE, “es una buena prueba de que la presencia del oso pardo contribuye al desarrollo rural”.

El estado de alarma y la situación provocada por la pandemia obliga a desarrollar los trabajos con todas las garantías de seguridad y salud para los trabajadores. El LIFE Oso Courel, que finalizará en la primavera de 2021, es un proyecto financiado por la Comisión Europea y desarrollado por la Fundación Oso Pardo, la Asociación Galega de Custodia do Territorio y la Xunta de Galicia, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y la empresa Naturgy, con el objetivo de favorecer la convivencia entre osos y humanos en la Serra do Courel.

 

Estado de una de las plantaciones realizadas anteriormente por el proyecto LIFE Oso Courel en la campaña 2019-2020