La Fundación Oso Pardo y DEPANA detectan a dos familias de osos con cachorros en la Val d’Aran

Un equipo de naturalistas de la Fundación Oso Pardo y DEPANA ha detectado dos grupos de familias de osos pardos en la Val d’Aran.
Es el resultado del seguimiento y vigilancia de la especie que los naturalistas realizan cada primavera en la zona, coordinados por el experto en osos pardos y miembro de la FOP y de DEPANA, Marc Alonso.

El resultado de este seguimiento ha sido el hallazgo de una hembra con dos cachorros de un año y otra con uno solo. Además, también se ha podido filmar a un ejemplar joven, probablemente nacido el año pasado y recientemente emancipado de la madre.

La FOP y DEPANA han difundido un vídeo donde se pueden apreciar los seis ejemplares observados. Las imágenes se han grabado a más de un kilómetro de distancia para no interferir en el comportamiento de los animales.

 

Unos 90 ejemplares en el Pirineo

La población de osos en el Pirineo crece cada año. Varias osas se han reproducido con éxito este 2024 hasta el punto de que, según las últimas informaciones, la población de osos en el Pirineo está en torno a los 90 ejemplares. Se estima que la tasa media de crecimiento anual de la población de osos en los últimos cuatro años ha sido del 10,94%.

Esta recuperación ha ido acompañada de importantes ayudas públicas destinadas a financiar medidas preventivas como el agrupamiento de rebaños o la protección de los colmenares, muy eficaces para evitar los ataques del plantígrado. Desde la FOP y DEPANA siempre se ha defendido el desarrollo de estas medidas, que demuestran que la coexistencia del oso y las actividades tradicionales es posible.

Actividad de seguimiento de las entidades

La conservación del oso pardo es una de las prioridades de la FOP y de DEPANA, al tratarse de una especie catalogada en la categoría «en peligro de extinción» en el Pirineo. De hecho, las directivas de la Unión Europea inventarían el oso pardo como “especie de protección prioritaria”. Entre las actuaciones que se llevan a cabo está el seguimiento y vigilancia de la especie, y la mejora de la aceptación e información sobre el oso pardo.

Actualmente, existe un interés creciente por ver a los osos pirenaicos en su hábitat. Este es un fenómeno global que está sucediendo en muchos lugares de América y Europa, y en este sentido el Pirineo no es una excepción. El oso como símbolo de naturaleza salvaje y bien conservada es un animal muy apreciado para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo.

La observación de la especie es uno de los principales atractivos en algunas zonas de la cordillera cantábrica. Por tanto, su recuperación es una oportunidad para contribuir al desarrollo sostenible en las comarcas pirenaicas, siempre que este turismo de observación se efectúe de manera responsable hacia el oso y la población local.

La Audiencia Provincial de Palencia confirma la condena al cazador que mató a una osa en la Montaña Palentina, con la pena que solicitaron la Fiscalía y la Fundación Oso Pardo

El recurso planteado por el acusado de matar a una hembra de oso pardo durante una cacería de jabalí en Ventanilla (Parque Natural de la Montaña Palentina) en noviembre de 2020 ha sido rechazado por la Audiencia Provincial de Palencia, que ha confirmado íntegramente la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal de Palencia en febrero de este año: dos años de prisión, cuatro de inhabilitación para la caza y a un pago de 17.505,95 euros en concepto de responsabilidad civil. Es la pena que solicitó la Fiscalía y a la que se sumó la Fundación Oso Pardo (FOP) durante el juicio oral.

La Audiencia condena al acusado, vecino de Velilla del Río Carrión, como autor material de un delito contra la fauna por provocar la muerte de una osa que estaba acompañada de un osezno, que no fue encontrado pese al operativo de búsqueda desplegado tras la cacería.

La Audiencia concluye con claridad que “la suma de indicios incriminatorios es tal que resulta imposible construir un relato exculpatorio aceptable sobre la base de la prueba practicada y de su contenido”. Avala tanto el trabajo de la Guardia Civil en su atestado y tomas de declaración, como las diligencias practicadas en fase de instrucción en Cervera de Pisuerga (Palencia), así como el minucioso y detallado análisis del Juzgado de lo Penal de Palencia.

Se confirma que “el disparo fue realizado por el acusado a una distancia de unos 40 metros sin extremar las precauciones necesarias, sin emplear el visor que llevaba, pese a ser advertido y ser conocedor de que se encontraba en una zona osera, y sin comprobar ni cerciorarse con toda la seguridad que es necesaria por el lugar en el que se encontraba (Reserva de Parque Natural con una reducida población osera) del tipo de especie o ejemplar al que estaba disparando”.

También se da relevancia a que el condenado “es residente habitual en la zona, jefe de cuadrilla en ese momento y cazador habitual, habida cuenta de que ocupaba el mejor puesto de todos, que él eligió y en la zona más alta y con mejor visión.” Por ello, la Audiencia concluye que existió “dolo eventual” en la conducta del cazador.

La Audiencia Provincial confirma que el cazador deberá pagar 17.505,95 euros a la Junta de Castilla y León en concepto de responsabilidad civil. Esa indemnización es la mitad de la reclamada por la Fiscalía y la FOP durante el juicio oral, pues la sentencia atribuye parte de la responsabilidad a la propia Junta de Castilla y León, “al autorizar a través de sus funcionarios una cacería en momento prohibido e inadecuado”.

La sentencia de la Audiencia Provincial también reconoce la complejidad de la causa y el elevado número de diligencias y actuaciones practicadas, y la contribución activa para el esclarecimiento del proceso de las acusaciones populares. El cazador tendrá que pagar las costas procesales de la FOP, como ya determinó la sentencia de febrero, avalando así el trabajo desarrollado por la Fundación a través del despacho que la asesora, EcoUrban.

Tras esta histórica sentencia, la FOP reafirma su compromiso con la defensa jurídica de esta especie amenazada, y seguirá personándose como acusación popular en todos los procesos judiciales abiertos por la aparición de osos muertos o heridos en nuestro país.