El oso Beato vuelve al medio natural

La Fundación Oso Pardo espera que su reincorporación sea un éxito total y se mantendrá vigilante por si vuelve a acercarse a los pueblos

La Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Cantabria liberó el jueves 5 de abril al osezno Beato, de 15 meses de edad, que tuvo que ser capturado en enero por buscar comida recurrentemente en un pueblo de Liébana. El animal se encontraba herido en la pata delantera izquierda y en ausencia de su madre, una situación que no es normal para osos de menos de año y medio de edad.

Beato ha permanecido durante los últimos dos meses en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa, en donde se le ha tratado la herida y se le ha mantenido activo y sin contacto humano. Los veterinarios han considerado que el oso puede desenvolverse en libertad a pesar de que la lesión de su pata es irrecuperable debido a la rotura de la muñeca y a la falta de dos tercios del radio.

La decisión de liberar a Beato fue acordada por unanimidad en febrero por el Grupo de Trabajo del Oso Pardo, reunido bajo la coordinación del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Este grupo está integrado por las Comunidades Autónomas que cuentan con población de osos, por el propio Ministerio y por expertos.

La Fundación Oso Pardo considera correcto el momento elegido para la reincorporación del animal, una vez que se ha estabilizado la entrada de la primavera. También valora positivamente que se apoye su alimentación en estos primeros momentos con la colocación de carroñas.

Los próximos meses serán cruciales para comprobar que Beato se adapta bien y permanece alejado de los núcleos urbanos, que es lo que todos deseamos.

 

Beato instantes después de su puesta en libertad

Sigue aumentando la población de osos en Pirineos y alcanza un nuevo récord con 43 ejemplares

Por primera vez se constata que los dos únicos osos del núcleo occidental han roto su aislamiento desplazándose a la subpoblación central y regresando uno de ellos, Neré, con otro ejemplar distinto a su hijo Cannellito.

Todos los datos avalan la buena evolución del oso pardo en el núcleo central de los Pirineos que se asienta en el Pirineo de Lleida y el Valle de Arán en Cataluña, y en la Alta Garona y Ariège franceses. En 2017 se alcanzó un nuevo récord con 41 ejemplares para esta área, y una distribución de 4.000 km2. En el mismo año se contabilizaron cuatro osas paridas con siete crías.

La buena marcha del núcleo central sigue contrastando con la situación de la subpoblación occidental, integrada por dos únicos machos que se mueven por un área de 900 km2 de los Pirineos de Aragón y Navarra, y los valles franceses de Aspe y Ossau. No obstante, en 2017 se ha producido un hecho inédito: ambos ejemplares se desplazaron al otro núcleo. Posteriormente uno de ellos, Neré, volvió al occidente con un macho diferente, mientras que Cannellito permanece en el Pirineo central.

Todos estos datos fueron puestos en común y consensuados en una reunión celebrada el pasado 14 de marzo en Viella a la que asistieron representantes de la administración francesa, de Andorra y los socios del proyecto PirosLIFE: Generalitat de Cataluña, Valle de Arán y Fundación Oso Pardo . La FOP participa en todas las operaciones con la Patrulla Oso integrada por dos vecinos de la comarca del Pallars.

Los datos ponen de manifiesto que el aumento de osos en el Pirineo central continúa sin grandes conflictos sociales salvo con el sector ovino.

Por otra parte, a pesar del movimiento de los dos osos del núcleo occidental, sigue siendo imprescindible el refuerzo con hembras en este sector. Por este motivo la FOP considera positivas las recientes declaraciones del ministro francés del Medio Ambiente, Nicolás Hulot, señalando la determinación de su gobierno en reintroducir osas en la parte occidental francesa de los Pirineos.

El viaje de Cannellito

En 1997 el oso Neré nace en el Pirineo central de una madre eslovena liberada en Francia en el proyecto de reintroducción realizado por el gobierno francés. En aquellos años sólo quedaban en el sector occidental un puñado de machos y una sola hembra, Cannelle, la última osa autóctona. En 2002 Neré se dispersa hasta el occidente y se aparea con Cannelle, naciendo de esa unión Cannellito en enero de 2004. Diez meses después su madre es abatida en Francia. Cannellito se convierte en el único portador de los genes de los osos autóctonos del Pirineo. Neré y Cannellito quedaron solos en este sector y desde entonces hasta ahora, 14 años después, no se había detectado que ninguno lo abandonara.

En 2017, el análisis genético de pelos y excrementos ha mostrado que ambos visitaron el Pirineo central y que posteriormente hubo un viaje de regreso, pero inesperado. Neré ha vuelto con un macho que no es su hijo y Cannellito ha permanecido en el sector central.

Imagenes de osas con crías en los Pirineos. Fotos: Generalitat de Catalunya

 

El incidente con un oso sufrido por un vecino de la Montaña Palentina no tuvo consecuencias graves y se debió a una reacción defensiva del animal

El oso reaccionó ante la presencia a pocos metros del afectado y su perro propinando al hombre un golpe con una de sus patas que lo tiró al suelo antes de huir. El hombre, de 77 años, sufrió algunas magulladuras a causa de la caída, pero no hubo ensañamiento por parte del oso.

El pasado martes 6 de marzo, un vecino de 77 años de la localidad palentina de Polentinos resultó magullado al ser golpeado por un oso y caer al suelo cuando paseaba por el monte en el Parque Natural de la Montaña Palentina. Según ha relatado él mismo a la Fundación Oso Pardo, el encontronazo se produjo cuando se internó en un paraje con vegetación espesa y rocas para ver por qué ladraba su perro. Al acercarse, un oso se levantó delante de él y su primera reacción fue golpearle en el hocico con la vara de caminar. El oso le golpeó con una pata sin causarle heridas tirándole al suelo y a continuación huyó. El hombre, afortunadamente, no ha sufrido más que algunas magulladuras a causa de la caída, de las que fue atendido por los servicios sanitarios cuando acudió a ellos al día siguiente.

Este incidente responde a algunas de las características típicas en que se han producido otros percances con osos: transitar fuera de caminos internándose entre la vegetación y las rocas que son zonas preferidas por los osos para descansar, y llevar perros sueltos, que pueden hostigar al oso desencadenando una reacción defensiva por parte de éste.

Aún así, este caso vuelve a poner de manifiesto que los osos de la Cordillera Cantábrica no presentan un comportamiento agresivo en el ataque, pues se limitan a defenderse ante lo que consideran una amenaza sin ensañarse con las personas. Se trata siempre, como ha ocurrido también aquí, de reacciones breves en las que el contacto con la persona apenas dura unos segundos, seguido de la huida del animal.

Con motivo de la recuperación de la especie en la Cordillera Cantábrica y el aumento de posibilidades de encontrarse con un oso en el monte, la Fundación Oso Pardo ha elaborado una información gráfica en la que se ofrecen las pautas para no favorecer un encuentro con osos.

No obstante, lo más normal es que los osos detecten a los humanos y los eviten, marchándose antes de que la persona o personas se den cuenta de la presencia del animal. Aún así podemos seguir unas sencillas pautas en nuestros paseos por el monte: no adentrarse en vegetación cerrada y roquedos, llevar a los perros atados o muy controlados, no abandonar rutas y senderos, no acercarse a las carroñas y, desde luego, no seguir rastros de osos.

 

 

 

El osezno Beato regresará a Liébana y la Fundación Oso Pardo espera que su reinserción sea un éxito

El presidente de la Fundación Oso Pardo , Guillermo Palomero, participó en la reunión del Grupo de Trabajo del Oso Cantábrico que se desarrolló ayer de forma positiva. Ministerio, comunidades autónomas y expertos debatieron en un ambiente constructivo y consensuaron la decisión de liberar al osezno.

La FOP celebra la buena evolución de las lesiones del osezno Beato que permitirá su inmediata liberación al medio. La decisión de la puesta en libertad con un collar GPS que permita su seguimiento para controlar si reincide en su acercamiento a los pueblos fue secundada por unanimidad por todos los integrantes del Grupo de Trabajo del Oso Pardo Cantábrico reunidos ayer bajo la coordinación del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. A dicha reunión, que tuvo lugar en la sede de la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, asistieron representantes del propio ministerio, de los gobiernos de Galicia, Asturias, Castilla y León y Cantabria, y tres expertos invitados por el ministerio, entre los que se encontraba el presidente de la FOP Guillermo Palomero. Los tres expertos coincidieron en subrayar la necesidad de que el grupo de trabajo se reúna con mayor frecuencia, especialmente cuando se deban tratar casos de osos problemáticos o con problemas, como ha sucedido con el oso Beato, pues el consenso entre todos los implicados en la gestión de la especie resulta fundamental para la resolución de estas situaciones.

En este sentido, la FOP quiere subrayar la atmósfera positiva en que se desarrolló el encuentro de ayer y el resultado satisfactorio del mismo, que culminó con una visita al Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Cantabria, en la localidad de Villaescusa. En estas instalaciones los expertos y representantes de las administraciones pudieron ver en directo a través de los monitores el buen estado del osezno e intercambiar impresiones sobre las radiografías de la pata lesionada del animal mientras recibían las explicaciones de la veterinaria del centro y de los técnicos de la consejería. Todo ello en un ambiente de debate constructivo, transferencia de información y disposición al acuerdo.

Tras un mes de cuidados en el centro de recuperación, Beato podrá volver a su entorno natural en un mejor estado físico. Los veterinarios han analizado sus lesiones y han valorado las posibles causas, siendo el disparo la que consideran menos probable. También se han considerado el ataque de otro oso, un atropello, una caída o algún accidente, sin que se haya podido determinar nada concluyente.

A pesar del desarrollo positivo del caso, queda por delante la parte más delicada, su reinserción en la naturaleza, que no será exitosa hasta que se compruebe que Beato no vuelve a los pueblos para tratar de alimentarse. En ese sentido, no juegan a su favor los 40 días en que la consejería decidió mantener desactivado el dispositivo de captura. Tras ese periodo en el que era evidente la querencia del animal por el pueblo y el aumento de la alarma entre sus habitantes, finalmente la consejería rectificó su postura y dio el paso de realizar la captura, que se desarrolló de forma limpia y rápida.

El progreso de los acontecimientos viene a respaldar así el criterio que la FOP mantuvo desde el primer momento en que el osezno apareció en los pueblos de Liébana: su captura inmediata para valorar las heridas, curarlas en lo posible y analizar su origen, así como evitar accidentes y la habituación del animal a los humanos.

Foto: Gobierno de Cantabria

Si encuentras un oso en la carretera ¡no lo persigas! Es peligroso e ilegal

Perseguir un oso con el coche pone en riesgo tu vida y la de otras personas, además de la vida del oso.

Perseguir un oso con el coche pone en riesgo tu vida y la de otras personas, además de la vida del oso. Lo que debes hacer es poner las luces de emergencia y parar si es posible o reducir la marcha para permitir que el animal salga de la carretera.

Cada vez más se están produciendo casos en que conductores que se encuentran a un oso en la carretera deciden perseguirlo para grabarlo con el móvil y difundirlo en las redes. Hay que dejar claro e insistir en que esta forma de actuar es, además de poco ética, peligrosa e ilegal.

Es peligrosa porque podemos provocar un accidente con otros vehículos que vengan de frente, y también podemos sufrirlo nosotros si el animal se da la vuelta.

Es ilegal, porque la legislación estatal, en concreto, la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que se aplica en todas las Comunidades Autónomas, prohíbe expresamente molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, máxime a una especie en peligro de extinción como es el oso cantábrico. Dicha ley considera infracción grave la persecución injustificada de especies de fauna silvestre y la sanción puede acarrear multas que pueden superar los 3.000 euros.

 

La Fundación Oso Pardo celebra la captura del osezno herido de Liébana, aunque lamenta que la tardanza podría dificultar su reincorporación al medio natural

La Fundación Oso Pardo celebra que finalmente se haya capturado al osezno herido que frecuentaba pueblos de Liébana debido a sus dificultades para alimentarse solo y a la ausencia de su madre.

Es también motivo de felicitación que la captura, llevada a cabo por la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Cantabria con la colaboración del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medioambiente, se haya desarrollado con rapidez y limpieza.

No obstante, este éxito demuestra que se podía haber actuado de la misma manera ya en el mes de noviembre cuando estuvo operativo el primer dispositivo de captura, aunque solo por unos días. Una acción decidida en aquel momento habría evitado un posible proceso de habituación del animal y la alarma social generada en el pueblo de Cambarco; alarma que fue en aumento a lo largo de los casi cuarenta días en que se mantuvo suspendido el operativo de captura a pesar de la petición insistente por actuar que hacíamos desde distintos sectores a la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria. Dicha alarma se vio aumentada además por las visitas frecuentes en ese mismo periodo de un segundo oso subadulto a las calles de la misma localidad. La presencia simultánea de dos osos en un pueblo sin que la administración responsable intervenga para evitarlo disminuye el necesario apoyo social de la especie que con tanto esfuerzo se ha conseguido y que constituye uno de los pilares de su conservación.

Durante todo ese tiempo, más de un mes, se ha permitido que el osezno, con sus capacidades físicas mermadas, haya seguido alimentándose en entornos humanos, exponiéndose a accidentes o a ocasionar él mismo algún incidente con personas o animales domésticos.

Aunque se ha perdido un tiempo importante, la prioridad ahora debe ser intentar devolver al osezno al medio natural, siempre y cuando los veterinarios consigan curar la herida de su pata y aconsejen su retorno a la libertad. En el caso de que sea posible, el animal deberá estar radiomarcado para seguir sus movimientos ya que hay un alto riesgo de que vuelva a acercarse a los pueblos. Si finalmente no fuera posible que el osezno fuera recuperado en su medio, las condiciones de cautividad tendrían que cumplir las mejores garantías de bienestar animal.

Por otra parte hay que recordar que la FOP ha solicitado a la Fiscalía de Medio Ambiente que investigue las circunstancias en que el osezno resultó herido por si pudieran derivarse consecuencias legales.

Un documento técnico, elaborado por expertos de la FOP en 2016, describe los principios básicos de actuación con oseznos que se encuentren en estas circunstancias, y presenta además una guía de buenas prácticas utilizadas en los centros de rehabilitación de otros países que tienen una larga experiencia en la rehabilitación de oseznos, adaptándolas a las circunstancias de España.

Puedes descargar aquí el documento técnico “Rehabilitación de osos huérfanos, heridos y abandonados. Integrando conservación del oso y bienestar animal”.

Foto: Raúl Lucio.

 

La Fundación Oso Pardo (FOP) insta al Gobierno de Cantabria a capturar al osezno herido que vaga por pueblos de Liébana

La FOP recuerda además que desde 2008 existen cuatro precedentes en que otras administraciones actuaron en casos similares en que los oseznos se encontraban heridos o abandonados.

La FOP viene reclamando insistentemente a la Consejería de Medio Rural, Marino y Alimentación del Gobierno de Cantabria que capture cuanto antes al osezno que deambula desde hace un mes por pueblos de Liébana buscando comida fácil debido a la herida que sufre en una pata y a la ausencia de su madre. Su exposición continuada a la presencia humana puede llevarle a un proceso de habituación a la gente o a sufrir un incidente grave.

El caso de este osezno no es habitual, pero tampoco único y ya existe experiencia previa de casos en los que distintas administraciones, que son las competentes para actuar en estas situaciones, tomaron la decisión de capturar y rehabilitar a cachorros de oso que se encontraban huérfanos, heridos o abandonados. En concreto desde 2008, cuatro oseznas heridas o abandonadas han sido capturadas en la Cordillera Cantábrica, tres en el Principado de Asturias y la cuarta en Castilla y León. Dos de ellas fueron rehabilitadas con éxito y devueltas a su medio.

Estos casos han sido documentados y estudiados por la FOP en el documento técnico “Rehabilitación de osos huérfanos, heridos y abandonados. Integrando conservación del oso y bienestar animal”, que es de acceso público en la web de la FOP.

El documento, elaborado por expertos de la FOP en 2016, describe los principios básicos de actuación con oseznos que se encuentren en estas circunstancias, y presenta además una guía de buenas prácticas utilizadas en los centros de rehabilitación de otros países que tienen una larga experiencia en la rehabilitación de oseznos, adaptándolas a las circunstancias de España. El documento determina que “cada vez que aparece uno de estos cachorros huérfanos o abandonados, hay que actuar con urgencia” y se explica que “deben ser curados y mantenidos en condiciones óptimas antes de devolverlos a la naturaleza -la solución óptima y deseable- o mantenerlos en cautividad cuando la primera opción no sea posible”. Se subraya así mismo las posibilidades que tiene la rehabilitación de osos huérfanos y heridos para la conservación de las poblaciones en peligro de extinción, sin soslayar los problemas que se pueden presentar.

Los casos precedentes:

Entre 2008 y 2015, en la Cordillera Cantábrica se han recogido cuatro osos jóvenes, todas hembras, que han sido rehabilitadas en cautividad con el objeto de liberarlas al campo. Tres pudieron ser liberadas, consiguiéndose una aclimatación sin problemas con dos de ellas, mientras que la cuarta murió antes de ser liberada. Exponemos brevemente los cuatro casos:

– Villarina, tenía seis meses de edad cuando fue localizada vagando por una carretera en el Parque Natural de Somiedo en 2008. Estaba desnutrida, presentaba problemas de locomoción, pérdida de equilibrio y visión y otros síntomas provocados por un traumatismo craneoencefálico grave. Se recuperó con éxito y fue liberada en el mismo parque natural equipada con un radioemisor GPS y otro VHF pegados al pelo de la espalda. El seguimiento posterior pudo determinar su buena adaptación al medio natural y un comportamiento propio de un oso en libertad.

– Lara, localizada malherida por un vigilante de la FOP el 7 de abril de 2011 en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias cuando tenía unos 16 meses y se encontraba muy debilitada, malherida y en estado de shock. Su pronóstico era muy grave, a pesar de lo cual consiguió salir adelante. Fue liberada con un crotal, un radioemisor adherido al pelo y un collar GPS que permitieron conocer su exitosa reintegración en el medio. En 2017 ha sido fotografiada en el citado Parque Natural con una cría.

– Molina, rescatada en 2013 en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias en donde se despeñó después de pasar semanas en el del fondo de una sima. Padecía deshidratación, caquexia, anemia, insuficiencia renal, traumatismo cráneo-encefálico y luxación de cadera. Sorprendentemente se recuperó de sus heridas y pudo ser liberada con dos radioemisores. No obstante, durante su estancia en cautividad se habituó a la presencia humana y cuando fue liberada siguió buscándola acercándose reiteradamente a los pueblos. Finalmente se decidió recapturarla y mantenerla en cautividad en el cercado de osos de Proaza .

– Jimena, recogida en 2012 con poco más de tres meses de edad en una carretera de Palacios del Sil y llevada al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Burgos. Pudo recuperarse pero falleció en el traslado hacia el lugar en el que debía ser liberada. La necropsia determinó que la muerte era compatible con un shock por estrés.

En los cuatro casos las administraciones de Asturias y Castilla y León tomaron la decisión adecuada de capturar a a los jóvenes osos después de consultar a diferentes expertos, incluida la FOP. Aunque no todos los casos hayan concluido exitosamente, dos de las osas pudieron ser reincorporadas y otra más, ya demasiado habituada a los humanos, es mantenida finalmente en cautividad, cumpliendo una valiosa función de educación ambiental y sensibilización a escolares y turistas. La experiencia adquirida en los cuatro casos fue de gran utilidad para avanzar en la conservación de los osos cantábricos y tendría que inspirar la captura y posteriores actuaciones con el osezno herido en Liébana.

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La Fundación Oso Pardo denuncia prácticas de caza incompatibles con la conservación del oso en Cantabria

Hasta tres cacerías se han llegado a celebrar de manera simultánea en montes contiguos en las mejores zonas oseras de Cantabria.

La Fundación Oso Pardo ha tenido constancia de que el domingo 19 de noviembre se celebraron en Liébana tres cacerías de jabalí simultáneas en montes colindantes dentro de la mejor zona osera de Cantabria. Se trata de los montes de Calejo-Linares, Cuesta Bernizo y Cotera Oria en la Reserva Regional de Caza Saja.

La celebración de batidas de jabalí en estas condiciones, simultáneas y colindantes, facilita los accidentes de caza y supone un riesgo para la seguridad de los propios cazadores. Además, no dan oportunidades a los jabalíes y otras piezas de caza que consiguen escapar de una cacería, porque pasan directamente a otra cacería contigua, y esto está lejos de lo que puede entenderse como caza ética. Finalmente, como saben bien gestores y cazadores, este otoño hay pocas bellotas en el norte de Palencia y de León, y los osos se han desplazado a los montes de Liébana, con mayor producción de bellotas, para alimentarse bien y encarar la hibernación en buenas condiciones; dar tres batidas al jabalí en montes contiguos donde se alimentan unos cuantos ejemplares de oso pardo es una barbaridad inadmisible e incrementa las posibilidades de incidentes entre cazadores y osos.

Para mayor despropósito, las tres cacerías contiguas se celebraron en montes inmediatos a otro de la Montaña Palentina donde, el mismo día, un equipo de celadores y agentes de medio ambiente de la Junta de Castilla y León, guardias civiles y miembros de la Fundación Patrimonio Natural y de la FOP, buscaban a un oso que todo apuntaba había sido herido en cacería de jabalí el día anterior. Un oso herido es un animal potencialmente peligroso… ¿a quién se le ocurrió autorizar cacerías en las inmediaciones?

Por todo lo dicho, la FOP se dirigirá tanto a la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria como a la Federación Cántabra de Caza, solicitando que no vuelvan a ocurrir hechos semejante y con el objeto de consensuar medidas que hagan más compatible la práctica de la caza con la conservación del oso pardo.

Es fácil confundir a un oso con un jabalí, especialmente si se trata de un oso joven como el de la foto.

 

Un dispositivo de búsqueda trata de capturar a un oso herido en Cantabria

Fue un vecino de Liébana quien comunicó a los agentes la presencia del animal en la zona a última hora de la tarde de ayer explicando que había visto un oso de pequeño tamaño que al desplazarse cojeaba de una pata.

Durante todo la jornada de este martes, un dispositivo integrado por técnicos y agentes del medio natural de Cantabria y del Principado de Asturias han tratado de localizar en los bosques de Peña Sagra, en Liébana , a un oso pardo subadulto que se encontraría herido en una de las extremidades.

La comarca de Liébana, en Cantabria, es adyacente al Parque Natural de Fuentes Carrionas, en Palencia, en donde el sábado pasado resultó herido un oso pardo en el transcurso de una cacería de jabalí. La cacería fue suspendida por los celadores medioambientales presentes al escuchar disparos y avistar un oso que salía huyendo. El animal dejó un rastro de sangre. Al día siguiente se organizó un operativo de búsqueda con perros especializados en el rastreo de animales heridos que resultó infructuoso.

Aunque la coincidencia en fechas y la no excesiva lejanía entre los dos lugares podría hacer pensar que se trate del mismo animal, no se puede descartar en absoluto que sean ejemplares diferentes y sucesos distintos.

Habrá que esperar a los resultados del dispositivo de búsqueda para poder cotejar las muestras genéticas y determinar si se trata del mismo oso o animales diferentes.

Ejemplar de oso pardo cantábrico jóven

 

La Fundación Oso Pardo se personará en el caso del oso disparado en una cacería de jabalí en Palencia

Si los análisis de la sangre corroboran que se trata de un oso, como apuntan todos los indicios, la gravedad de lo sucedido exige aplicar con urgencia y rigor la normativa protectora de esta especie en peligro de extinción.

En la tarde del sábado 18 los celadores de medio ambiente de la Junta de Castilla y León detuvieron una cacería de jabalí que se desarrollaba en el Parque Natural de la Montaña Palentina al detectar que podría haber resultado herido un oso. Desde dos puestos de caza próximos se efectuaron dos disparos con un intervalo de pocos segundos y del lugar salió huyendo un oso. El celador que lo observó detuvo la cacería y al acercarse al lugar donde fue avistado el oso encontró un rastro de sangre. El domingo 19 se organizó un dispositivo de búsqueda coordinado por técnicos de la Junta en el que se emplearon perros adiestrados en seguir rastros de sangre y en el que participaron celadores y agentes medioambientales de la Junta, Guardia Civil y miembros de la Fundación Patrimonio Natural y de la Fundación Oso Pardo . El rastreo concluyó sin localizar al oso y operaciones similares se desarrollarán en los próximos días.

A la espera de los análisis de la sangre recogida en el lugar de los hechos, la FOP prepara su personación en el procedimiento legal que pueda derivarse, sea administrativo o penal, en el caso de que el resultado corrobore que se trata de un oso, especie en peligro de extinción.

La Guardia Civil se ha encargado de las investigaciones sobre los hechos ocurridos el sábado y tratará de determinar las circunstancias en que estos se produjeron, especialmente si se adoptaron todas las garantías necesarias y se trató de un accidente, o bien se produjo una negligencia temeraria al disparar sin identificar la pieza, o incluso si hubo dolo, es decir, si se realizaron los disparos aun sabiendo que se trataba de un oso, lo que derivaría en un procedimiento penal. Las autoridades tienen perfectamente identificados a los dos cazadores autores de los disparos.

En este sentido La FOP vuelve a hacer hincapié en la necesidad de que el colectivo de cazadores extreme las precauciones en zonas con presencia de oso. La labor de concienciación con este colectivo por parte de la FOP es continua a través de reuniones, charlas y la elaboración y distribución de folletos y publicaciones para minimizar cualquier confusión entre osos y jabalíes durante las cacerías y para que los cazadores conozcan las precauciones que hay que adoptar cuando se caza en una zona con osos.

La Montaña Palentina forma parte de la subpoblación oriental de osos cantábricos , en donde la evolución de la especie es positiva con 6 osas con crías del año contabilizadas en el último censo de 2016. Al incremento progresivo del censo, hay que sumar la mejora de su variabilidad genética gracias a la conexión de las dos subpoblaciones cantábricas después de muchos años de aislamiento. Por eso, con mayor razón, es imperativo que no se repitan hechos graves como los ocurridos el sábado pasado, pues ponen en peligro la recuperación de esta especie, que está costando mucho esfuerzo al conjunto de la sociedad.

Lugar de la cacería .

Participantes en el operativo de búsqueda del domingo 18