La FOP recuerda que el Gobierno de Aragón apoyó la introducción del oso Goiat y se comprometió a participar en su seguimiento

La Fundación Oso Pardo (FOP) pide al Gobierno de Aragón que cumpla sus compromisos. La recuperación del oso pardo en los Pirineos ha contado siempre con su respaldo e implicación expresos, como acredita la documentación oficial de todos los proyectos europeos del Programa LIFE desarrollados con ese objetivo. El primero de ellos, denominado Primera fase del Programa de conservación de vertebrados amenazados en los Pirineos, se acometió  en 1993 conjuntamente por Aragón, Cataluña, Navarra, Francia y el antiguo Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA), y en su marco se produjeron las primeras reintroducciones de osos en los Pirineos. Ya en fechas recientes, el respaldo del Gobierno de Aragón a la continuidad de esta política, se ha materializado con una carta de apoyo al proyecto PirosLife, iniciado en 2014 y aún en desarrollo, bajo la coordinación de Cataluña, y cuya primera acción reseñada era la introducción de un nuevo ejemplar para la mejora genética de la población osera existente.

La carta, fechada el 20 de noviembre de 2013, dice textualmente “La Dirección General de Conservación del Medio Natural del Gobierno de Aragón apoya la realización del Proyecto sobre la conservación del oso en los Pirineos catalanes. Las evidentes relaciones entre los ejemplares de oso pardo que pueblan el Pirineo catalán con los que ocasionalmente ocupan territorios aragoneses hace que las mejoras que puedan producirse en el estado de conservación de la población de Cataluña acaben teniendo un efecto positivo en la población aragonesa, y en definitiva en el conjunto de la situación de la especie en la cadena pirenaica”.

Además, sobre las acciones de seguimiento, la misma carta especifica que “Las previsibles incursiones en el territorio aragonés de ejemplares procedentes de la población catalana serán objeto de seguimiento por parte del personal del Gobierno de Aragón de manera coordinada con los técnicos de la Generalitat de Cataluña que desarrollen las acciones del programa Life, asegurando la homogeneidad en los criterios de seguimiento y tratamiento de la información a través de las vías de coordinación habituales entre ambas Comunidades Autónomas”.

Y concluye: “Insistir en cualquier caso en el interés que `para Aragón tiene el desarrollo de este Proyecto en Cataluña no solo por lo que supone de mejora en la conservación de la población osera, sino también como posible modelo a seguir para acciones de conservación a realizar en nuestro propio territorio”.

Transparencia, diálogo y cooperación

Por tanto, no se comprende ni la actitud ni los mensajes que está trasladando a la sociedad el consejero en funciones de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, en los que responsabiliza a Francia y Cataluña de la introducción de Goiat y manifiesta su oposición frontal a la presencia de osos en los Pirineos, generando además un ambiente negativo que en nada beneficia a la convivencia social en estos territorios.

La FOP insta a la administración aragonesa a que redirija la situación en coherencia con las obligaciones legales y con los compromisos que adquirió voluntariamente, vuelva a asumir la conservación del oso pardo en los Pirineos y, sobre todo, trabaje de forma activa en las medidas para hacerla  compatible con la ganadería extensiva, manteniendo una información transparente y un diálogo continuo con la población de los territorios oseros.

La convivencia entre el oso pardo y el único sector afectado por su presencia, que es el ovino en extensivo, no es fácil pero es posible con mucho diálogo, mucha transparencia informativa y con las medidas de prevención e indemnización adecuadas, que la administración debe debatir y acordar con dicho sector.

Por último,  la única manera de avanzar en la conservación de la especie en los Pirineos es establecer y mantener la cooperación entre los distintos gobiernos comprometidos, y remar todos en la misma dirección, como ya están haciendo a pesar de las dificultades Cataluña y Navarra.

Patrulla Oso de la FOP con pastor en el Pallars Sobirá, Lleida

La cohabitación con osos en Aragón es posible, como se demuestra en la Cordillera Cantábrica y en otros lugares de los Pirineos

Ganaderos del Valle de Chistau, en los Pirineos aragoneses están protagonizando estos días, con el apoyo de los sindicatos UAGA y Asaja, intensas protestas contra la presencia de osos en la comarca. Los desplazamientos del oso Goiat a esta zona desde territorio francés y catalán, y los últimos ataques atribuidos a él están siendo empleados como un ejemplo de la imposibilidad de convivencia entre la ganadería y los osos.

La Fundación Oso Pardo (FOP) quiere subrayar que esto no es así. La cohabitación entre ganadería extensiva y osos es perfectamente posible también en Aragón, como lo está siendo desde hace años, y cualquiera puede comprobarlo, en otras zonas de los Pirineos y en la Cordillera Cantábrica. Solo en el municipio de Somiedo, en Asturias, conviven perfectamente 8 mil vacas de carne pastando en las montañas con cerca de 40 osos pardos; todos ellos en un espacio de 28 mil hectáreas, y ningún ganadero demuestra temor ni animadversión al oso. Al contrario, el oso está siendo motor de desarrollo para nuevas actividades económicas y una marca de calidad para la venta de servicios y productos.

«El caso de Goiat no puede ser utilizado para poner en riesgo la recuperación del oso pardo en los Pirineos”, manifiesta Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo. “Goiat es un oso con un comportamiento depredador inusual, y las administraciones están evaluando su retirada. Si las autoridades, que son las competentes, toman esa decisión, la FOP la apoyará siempre que esté fundamentada y fracasen las medidas de aversión”, añade, “pero lo que hace falta, es que deje de escucharse continuamente que no es posible la convivencia, porque no ayuda a abordar la situación con la serenidad que requiere. Sí es perfectamente posible,  solo que hay que poner en marcha las medidas adecuadas de prevención y compensación, que deben ser sufragadas en su totalidad por la administración”.

Conviene recordar que las medidas de prevención aplicadas en el marco del proyecto europeo PirosLife en la comarca del Pallars Sobirá, en donde ha trabajado la FOP, han sido capaces de reducir los daños de forma drástica, admitiendo, obviamente, que nunca se podrán evitar de forma absoluta. Desde 2014 hasta 2017 solo se registraron en dicha comarca 11 ataques con unas pérdidas de 19 ovejas, 4 cabras y 4 colmenas. Es decir, entre 5 y 6 cabezas de ganado y una colmena de media al año. Además de escasos, estos daños son indemnizados.

También es conveniente recordar, al hilo de las críticas del sector ganadero por la falta de información sobre la localización de Goiat, que la introducción de este ejemplar esloveno no tiene nada que ver con las autoridades francesas, sino que fue fruto de una de las acciones del proyecto PirosLife, coordinado por la Generalitat de Cataluña. A lo largo de la ejecución de este proyecto, las distintas administraciones concernidas por su actividad, entre las que se encuentra la aragonesa, siempre han mantenido un intercambio fluido de información, y la localización y movimientos del oso Goiat han sido conocidos por todas ellas.

La presencia de osos en Aragón, procedentes de Francia y Cataluña, va a ser cada vez mayor debido a la recuperación de la especie que, no olvidemos, es una exigencia de la normativa comunitaria.

La FOP siempre ha apoyado firmemente a la ganadería en extensivo como un sector fundamental para la supervivencia del medio rural y de la propia biodiversidad, y ha comprendido que la presencia del oso pardo en un territorio del que había desaparecido genera desasosiego entre los habitantes que viven de esa actividad, pero también ha demostrado que esa convivencia es posible cuando las administraciones reman a favor y aplican con celeridad las medidas de prevención y compensación necesarias.

Ganado en la Cordillera Cantábrica

 

Grupo Blendio

El Grupo Blendio ha materializado su apoyo a la Fundación Oso Pardo (FOP) con la cesión de un Kia Niro híbrido en la primavera de 2019 para su utilización en el proyecto europeo LIFE Natura 2000 y Oso, que la FOP está desarrollando en las comunidades autónomas de Cantabria, Asturias, Castilla y León, Navarra y Aragón. El vehículo cedido por Blendio mejora la movilidad de los técnicos de la FOP en sus desplazamientos entre las dos subpoblaciones de oso más amenazadas: la cantábrica oriental y la pirenaica occidental, contribuyendo al objetivo de conservar esta especie emblemática en peligro de extinción.

Además de su contribución a la conservación , los trabajadores de Blendio realizarán acciones de voluntariado en plantaciones que la FOP lleve a cabo para mejorar el hábitat del oso pardo en la Cordillera Cantábrica, ámbito que coincide en buena medida con el territorio en el que Blendio está implantada y a cuya conservación natural quiere contribuir.

José Emilio Criado, presidente del Grupo Blendio (a la derecha), con Guillermo Palomero, presidente d ela FOP

 

La Fundación Oso Pardo se une a la denuncia de las obras del Parque Eólico Serra do Oribio en plena Red Natura 2000

La Fundación Oso Pardo (FOP), junto con la Asociación para a Defensa Ecoloxica de Galicia (ADEGA) y la Asociación Galega de Custodia do Territorio (AGCT), apoyan la denuncia presentada ayer, 26 de junio de 2019, por la Sociedade Galega de Ornitoloxía (SGO) ante la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Galicia contra las obras iniciadas por la empresa Fergo Galicia Vento, S.L. en la Serra do Oribio, incluida dentro de la Red Natura 2000 y con importantes valores naturales y culturales.

El movimiento de tierras con maquinaria pesada y acondicionamiento de pistas se encuentran paralizados cautelarmente desde el pasado lunes 17 de junio al no contar con toda la documentación reglamentaria. Concretamente, se han hecho grandes explanadas y se ha procedido al ensanchado general y desvío en algunos tramos del camino que sube desde la parroquia de Lampazas a la cumbre del Oribio y que se corresponde con el trazado de un antiguo camino real.

Desde la FOP hemos solicitado también oficialmente a la Dirección Xeral de Patrimonio Natural de la Xunta toda la documentación del proyecto e información sobre el estado en que se encuentra su tramitación ambiental, teniendo en cuenta que se pretende construir la instalación eólica en base a una Declaración de Impacto Ambiental aprobada en el año 2005, y que desde entonces no solo han cambiado las circunstancias tecnológicas, energéticas y ambientales, sino que se ha aprobado un Plan Director de la Red Natura 2000 en Galicia que, entre otras medidas, prohíbe la instalación de nuevos parques eólicos en los espacios de la red (Artículo 23 del Decreto 37/2014).

La Serra do Oribio está catalogada como Zona Especial de Conservación (ZEC Ancares-Courel), dentro de la Red Natura 2000 de Galicia, y como Zona de Especial Protección de los Valores Naturales (ZEPVN)tiene una riqueza natural muy destacable, importantes valores etnográficos y culturales y es, además, zona de presencia reciente de oso pardo, dentro del proceso de expansión natural de la especie por las sierras orientales lucenses que lleva produciéndose desde hace unos años. La FOP manifiesta su preocupación por los impactos negativos que el parque proyectado puede tener sobre el oso pardo y toda la riqueza natural y cultural de esta sierra, así como su desarrollo sostenible, y solicita a todas las autoridades ambientales que velen por el cumplimiento de las disposiciones del Plan Director de la Red Natura 2000 en Galicia, que prohíbe nuevos parques eólicos en los espacios de la red.

Maquinaria pesada en la zona de movimientos de tierra. Foto ADEGA

Incendios y más incendios

Tribuna de opinión publicada en el Diario Montañés relativa a la ola de incendios ocurrida en Cantabria.

Está firmada por la Fundación Naturaleza y Hombre, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y La Fundación Oso Pardo.

 

Guillermo Palomero. Fundación Oso Pardo.

Carlos Sánchez. Fundación Naturaleza y Hombre.

Gerardo Báguena. Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

 

Cantabria ha vuelto a sufrir en los últimos días una nueva oleada de incendios que nos dejaron más de doscientos fuegos presuntamente intencionados y afectaron a la mitad de los municipios de la Comunidad, lo que ya de por sí resulta alarmante.

Pero, con todo, lo peor es que los datos dibujan una tendencia muy preocupante y reclaman el análisis urgente de lo que está pasando, especialmente por parte de la administración cántabra. No sin rubor se debe aceptar que nos encontremos a la cabeza de las regiones de la Unión Europea en número de incendios en relación con su superficie. Mientras que en todos los países del Sur de Europa y en todas las demás regiones de España se ha conseguido ir reduciendo la incidencia de los incendios, en Cantabria y Asturias no ha dejado de aumentar durante las últimas décadas tanto su número, como la superficie afectada por el fuego y la frecuencia de los grandes incendios (los que recorren más de 100 ha). De esta forma Cantabria, registra una media de 730 incendios al año, lo que nos da una idea de la magnitud del problema. ¿Por qué ocurre?

Los expertos en incendios forestales, y cualquiera que conozca nuestro medio rural, saben que quienes queman en Cantabria son gente del territorio que usan el fuego como herramienta para crear o mantener los pastos, o bien como espita y altavoz de sus quejas, justificadas o no, pero asociadas a la crisis sin precedentes que está sufriendo el mundo rural. Alguno de los incendios puede ser imputable a la acción de pirómanos (que, tal como define la RAE, son enfermos con una “tendencia patológica a la provocación de incendios” –sin una razón o a cambio de nada, podríamos añadir nosotros-), aunque las estadísticas oficiales les atribuyen un porcentaje de siniestros muy bajo.

Un rasgo distintivo de los incendios cantábricos es que muchos se producen en invierno o principio de primavera, una época a priori desfavorable al fuego, pero favorable para quemar el matorral con la intención de regenerar los pastos o ampliar la superficie pastable. Estas quemas pueden ser autorizadas y tienen que ser vigiladas para evitar que el fuego se descontrole. Pero algo no está funcionando bien para que la mayoría de las quemas se lleven a cabo con nocturnidad, sin permisos y sin vigilancia. Las quemas pasan entonces a ser ilegales e incontroladas, y pueden convertirse en un grave problema para la conservación de nuestra biodiversidad y para otras actividades de mucho interés como la apicultura.

Una medida muy recomendable sería fomentar los desbroces de matorral realizados de forma manual o mecanizada. Son una buena alternativa a las quemas prescritas allí donde la orografía del terreno permite realizarlos, y siempre que posteriormente vayan asociados a una adecuada carga ganadera. Es una medida que además puede generar empleo local.

Lo que bajo ningún concepto se puede admitir o justificar es el uso del fuego para protestar, aun comprendiendo que la gente del medio rural sufra escasez de infraestructuras y servicios o asista impotente al vaciamiento de sus pueblos, entre otros desasosiegos. Porque, con el denominador común de la sensación de abandono, se está creando una caja de Pandora en la que se enmarañan todo tipo de agravios percibidos, incluyendo a la fauna salvaje y el retraso en el pago de indemnizaciones. Las crisis sociales y/o económicas no son exclusivas de un sólo sector o grupo social, y asistiríamos a un caos si todos aquellos que se encuentran en problemas encauzaran sus protestas de una manera tan destructiva.

Durante décadas la política de lucha contra el fuego se ha basado casi exclusivamente en la mejora de los medios de extinción, y los esfuerzos en prevención han sido pocos. Sin embargo, tal como nos dicen los datos, esta política en la montaña cantábrica ha fracasado. Hay que apostar decididamente por las medidas de prevención; no sólo se trata de apagar bien el incendio sino de que éste no llegue a producirse. No hay que olvidar, además, que en prevención y también en investigación de los incendios, es esencial contar con una plantilla suficiente de Agentes del Medio Natural.

Creemos necesario que todos los incendios deben ser abordados y extinguidos independientemente del tipo de hábitat al que afecten. Ante oleadas de incendios como la de estos días, es evidente que se debe priorizar la extinción de los que amenacen directamente a las personas o sus bienes. Pero cuando esto no ocurre y los incendios afectan a determinados hábitats y, además de esto, se producen en zonas de elevada altitud y alejadas de zonas habitadas, es muy frecuente observar cómo no se interviene y permanecen activos durante varios días calcinando un elevado número de hectáreas, muchas veces en espacios de la Red Natura 2000 (la red europea de espacios naturales protegidos).

Abordar la complejidad de este escenario requiere una administración que entienda y atienda a los habitantes del medio rural, que demuestre su capacidad para el diálogo, pero que a la vez se enfrente de forma enérgica a aquellos que infringen la ley en beneficio propio o por pura inmoralidad. De otro modo, asistiremos un año sí y otro también a oleadas de incendios, a la pérdida de biodiversidad y al empeoramiento de la fractura social entre el medio rural y el urbano.

Por último, queremos hacer un llamamiento a la colaboración ciudadana que entendemos decisiva para combatir con éxito esta lacra y la impunidad que la rodea. El encubrimiento del autor, mal entendido como silencio de vecindad, es un error muy caro que pagamos y sufrimos todos los cántabros.

 

El Castillo de Argüeso acoge la exposición “Natura 2000 +Oso”. Febrero 2018

Desde hoy puede visitarse en una de las salas del Castillo de Argüeso, una muestra expositiva sobre el  proyecto LIFE “Natura 2000 + Oso”, con el que la Fundación Oso Pardo (FOP) pretende contribuir a mejorar el conocimiento y la valoración de ambos elementos entre la población. La muestra se exhibirá hasta el 7 de marzo, con la colaboración del Ayuntamiento de la Hermandad de Campoo de Suso, en el horario de apertura del Castillo: de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 17:30, de lunes a domingo.

Qué es la Red Natura 2000, qué supone vivir dentro de un espacio de esta red en donde además hay osos, y qué ventajas puede reportar a sus habitantes, son cuestiones clave que se abordan de forma útil y amena a lo largo de 12 paneles de contenido muy visual. La muestra incluye un monitor interactivo que invita al visitante a buscar su municipio y saber qué valores le hacen merecedor de estar incluido en esta red europea de espacios protegidos, la más grande del planeta, y uno de cuyos distintivos es que no excluye a las actividades humanas.

Vivir en Red Natura 2000 y con osos ofrece, además de un entorno más natural y saludable, oportunidades de desarrollo y empleo, y una mejor posición para acceder a financiación europea  vinculada al medio rural y a la biodiversidad.

La muestra se enmarca en la intensa campaña informativa que, a lo largo de 2019, se desarrollará en los municipios cántabros de Hermandad de Campoo de Suso. Valdeolea, Valderredible, Camaleño. Cillorigo de Liébana, Potes, Cabezón de Liébana, Vega de Liébana, Pesaguero y Polaciones. Con el objetivo de llegar a todos los sectores de la sociedad, la campaña comprende charlas a las distintas asociaciones del territorio, así como educación ambiental en los colegios, y desarrollará talleres con los sectores de la economía más concernidos de esta zona, como el de la ganadería en extensivo, la apicultura, la caza o los promotores turísticos, así como con las distintas administraciones.

El proyecto  “Natura 2000 + Oso” pertenece al programa LIFE de la Unión Europea (UE), está desarrollado por  la FOP en asociación con la Fundación  Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León, y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y el Organismo Autónomo Parques Nacionales del Ministerio para la Transición Ecológica.

Un proyecto en cinco comunidades autónomas

Las acciones del proyecto se desarrollan en Castilla y León, Asturias, Cantabria, Navarra y Aragón, las cinco comunidades autónomas en donde se asientan las dos subpoblaciones más pequeñas y amenazas de oso pardo de la Península Ibérica: la del sector occidental de Pirineos, en donde viven cuatro ejemplares, y la oriental de la Cordillera Cantábrica, con 50 osos.

La Generalitat de Catalunya reafirma su compromiso de compatibilizar la ganadería de montaña con la conservación del oso

El Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya ha emitido un comunicado en el que explica con datos la marcha positiva del proyecto PirosLife y las decisiones técnicas tomadas sobre el oso Goiat.

La comunicación llega además en un momento en el que desde distintos ámbitos, como algunos sindicatos ganaderos y otras entidades, se están realizando campañas mediáticas en las que se vierte información muy alejada de la realidad sobre el proyecto PirosLife.

Los proyectos LIFE, auspiciados por la Unión Europea, han sido y son un pilar fundamental en la recuperación y conservación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, así como de otros especies en peligro de extinción y de la biodiversidad en general. Representan una de las mejores garantías para compatibilizar la supervivencia de una especie tan emblemática como el oso pardo con el desarrollo de la ganadería en extensivo gracias a sus medidas de apoyo.

El proyecto PirosLife de consolidación del oso en el Pirineo central está coordinado por la Generalitat de Catalunya, y formamos parte de él en calidad de socios, el Conselh Generau d´Arán, Forestal Catalana, la Universitat de Lleida y la Fundación Oso Pardo.

Puedes consultar el comunicado aquí:

 

 

 

La Fundación Oso Pardo encuentra a la vaca “desaparecida” por un supuesto ataque de oso

Ni ataque de oso ni vaca desaparecida. El equipo de la Fundación Oso Pardo en el Pallars ha encontrado a la vaca cuya desaparición fue denunciada como ataque de oso por parte de su propietario, el mismo ganadero que el pasado 27 de agosto trasladó y dejó durante horas a un ternero con las patas rotas en las oficinas del Parque Natural de l´Alt Pirineu en Llavorsí en señal de protesta por el supuesto ataque.

En la denuncia, el ganadero atribuía al ataque de un oso los rasguños superficiales de dos vacas, la rotura de las patas del ternero y la desaparición de una tercera vaca. Sin embargo, tanto los expertos como los agentes que examinaron a los animales descartaron que las lesiones estuvieran relacionadas con el ataque del plantígrado, ni hallaron señales de su presencia en el lugar de los hechos.

A pesar de ello el ganadero perseveró en sus argumentos, y junto a miembros de la Asociación de Ganaderos del Pallars Sobirá, el coordinador comarcal para el Alt Urgell de la Unió de Pagesos y el presidente de AEALL-ASAJA, protagonizó ocho días después una protesta lamentable en las oficinas del Parque Natural, exhibiendo al ternero, que fue mantenido durante esos ocho días con las patas rotas, como la víctima de un ataque de oso.

Hay que subrayar que fueron un pastor y un técnico del equipo de la FOP, que opera en el marco del proyecto PirosLife, los que detectaron al ternero con las patas rotas y avisaron al ganadero propietario, y que ha tenido que ser también el equipo de la FOP, ante la total pasividad y negligencia del propietario, el que se haya dedicado durante días a buscar a la vaca hasta localizarla, viva y en perfecto estado.

También hay que destacar que este ganadero recibe una importante ayuda pública , una parte de ella por realizar prácticas beneficiosas para el clima, el medio ambiente y la agricultura ecológica.

La Fundación Oso Pardo manifiesta su indignación por la actuación de este ganadero y de aquellos que le secundaron en la protesta del pasado 27 de agosto; una actuación a la que consideramos como mínimo falta de moral y de ética profesional, y por la que deberían pedir disculpas a la sociedad.

 

Crotal de la vaca

La vaca que había desaparecido por un supuesto ataque de oso, localizada por la FOP en perfecto estado

Equipo de la FOP en el Pallars

Éxito de participación y valoración de los “Cursos de formación para un turismo osero y responsable” celebrados en Asturias y León

Los cursos se han impartido en 11 municipios de ambas comunidades autónomas durante los meses de mayo, junio y julio, obteniendo una nota media general de 4,5 sobre 5 por parte de los asistentes.

El ciclo, cofinanciado por el Fondo Social Europeo a través de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, ha respondido a la necesidad de cualificar a los trabajadores de este sector en crecimiento para, en última instancia, prevenir impactos negativos sobre la población de oso pardo, especie catalogada en España en Peligro de Extinción.

En los cursos han participado dos centenares de alumnos, que se han mostrado muy activos, generando charlas de debate en función de sus perfiles e intereses sobre la coexistencia entre las actividades turísticas y la conservación del oso, de su entorno y del patrimonio local.

La valoración media general de los cursos ha alcanzado una nota de 4,5 sobre 5, destacando la alta puntuación otorgada a los ponentes , los materiales docentes suministrados y el interés del programa . La totalidad de los participantes transmitieron la idoneidad de estos cursos para mejorar la calidad de los servicios que ofrecen a los turistas y conocer las pautas de comportamiento durante el desarrollo de cualquier actividad en territorio osero, ya que se trata de la pregunta más frecuente que formulan los usuarios de sus establecimientos.

Por otra parte, varios de los asistentes han manifestado su interés en establecer en un futuro próximo sus propias empresas de este tipo de turismo, por lo que el proyecto ha fomentado la iniciativa de jóvenes que quieren emprender en el mundo rural y ha mostrado el potencial económico de las zonas rurales con una naturaleza bien conservada como es el hábitat del oso pardo.

En cuanto a las características de los participantes, en Asturias ocho de cada diez procedían del medio rural y/o áreas protegidas, lo que refleja un interés creciente en el tema dentro del propio territorio. No ha habido diferencias significativas entre el número de hombres y mujeres, ni tampoco generacional, con una representación bastante homogénea de edades dentro de la franja mayoritaria de participantes, de 31 a 60 años. El porcentaje de trabajadores por cuenta ajena ha sido ligeramente superior al de los trabajadores por cuenta propia.

En León siete de cada diez asistentes procedían del medio rural y/o áreas protegidas, lo que refleja un interés creciente en el tema dentro del propio territorio. El número de hombres participantes ha sido ligeramente superior al de mujeres, así como la franja de edad entre los 41 y 50 años sobre el resto de edades. El 77 por ciento de los asistentes era trabajador por cuenta ajena.

Los cursos se han impartido en los municipios asturianos de Lena, Belmonte, Somiedo, Proaza, Sisterna, Oviedo y Cangas del Narcea; y en León en los municipios de Cacabelos, Villablino, Páramo del Sil, Palacios del Sil y León.

El proyecto ha contado además con el apoyo económico de la Fundación EDP y del Gobierno del Principado de Asturias a través de la Sociedad Pública de Gestión y promoción Turística y Cultural del Principado de Asturias, con la colaboración de la Asociación para el desarrollo del enoturismo en El Bierzo, de los Ayuntamientos de Villablino, Páramo del Sil y Palacios del Sil y la participación de la Junta de Castilla y León.

 

Participantes en uno de los cursos en Asturias durante la salida de camp

Una de las sesiones en aula de los cursos celebrados en Asturias

 

 

 

Salida de campo de uno de los cursos celebrados en León

Contabilizadas 41 osas con 73 crías nacidas en 2017 en la Cordillera Cantábrica

Asturias, Castilla y León, y Cantabria han presentado el censo anual de osas con crías, del que la Fundación Oso Pardo es coautora contribuyendo con 129 fichas de datos correspondientes a 24 osas con crías.

El censo referido al año 2017 se eleva a 41 osas con 73 crías para el conjunto de las dos subpoblaciones cantábricas, lo que eleva en una osa y seis oseznos más las cifras del año anterior , y ratifica el proceso de recuperación del oso en la Cordillera Cantábrica.

Del total, 35 osas con 64 crías corresponden a la subpoblación occidental y 6 osas con 9 crías a la oriental .

La FOP contribuye de manera importante a la elaboración del censo, aportando fichas con datos de indicios, localización y seguimiento de los ejemplares, obtenidas por sus equipos. En el censo de 2017 ha aportado 129 fichas, 78 de ellas correspondientes al núcleo occidental con localizaciones de 18 osas con sus crías y 51 fichas correspondientes al sector oriental, con las que la FOP ha contribuido a la localización y seguimiento de la totalidad de los 6 grupos familiares registrados.

Los datos han sido presentados hoy en Oviedo en la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno del Principado de Asturias por los responsables de conservación de tres de las cuatro comunidades autónomas que coordinan el censo: José Ángel Arranz, director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, Manuel Calvo, director general de Biodiversidad de Asturias y Antonio Lucio, director general de Montes y Conservación de Cantabria.

Como se desprende de la evolución de los datos en los últimos censos, se confirma la tendencia positiva para la población general de la población de osos de la Cordillera Cantábrica. En la subpoblación oriental, con el mismo número de osas que en 2016 y 2015, se mantiene estable la población más pequeña y amenazada, cuya distribución sigue ocupando toda la Montaña Palentina y las áreas oseras de Cantabria hasta los bosques inmediatos a la autovía Cantabria-Meseta . Sin embargo, como ya hemos incidido anteriormente, continúa sin producirse la expansión de las osas reproductoras más allá de la N-621 hacia el occidente, en donde los bosques de Mampodre y Sajambre , o los de Ponga y Redes representan un hábitat muy favorable.

Los censos son desarrollados por los equipos técnicos y de guardería de las cuatro comunidades autónomas cantábricas y de la FOP, con la colaboración de otras entidades conservacionistas y algunos voluntarios. La información recogida en esperas de observación y recorridos de búsqueda de rastros e indicios, con material gráfico de vídeos y fotografías, se pone en común de forma conjunta para individualizar el número mínimo seguro de grupos familiares diferentes. Esta metodología de censo, que se utiliza habitualmente en pequeñas poblaciones europeas de osos, ha sido avalada por diversas universidades y centros de investigación con los que la FOP colabora desde hace años en el estudio y análisis de la evolución de los osos cantábricos.

Censo de osas con crías en la Cordillera Cantábrica. Año 2017. Archivo PDF – 4,8 Mb

Una osa con su cría dormitan en un roquedo poco accesible