El Programa Antídoto pide a las comunidades autónomas que no eludan su responsabilidad frente al veneno

Las diez ONG que integran el Programa Antídoto, entre ellas la FOP, consideran que las medidas aplicadas por las administraciones son insuficientes para frenar la proliferación de casos de uso ilegal de veneno en la naturaleza.

El Programa Antídoto, la plataforma de ONG creada a finales de los años noventa para afrontar la lucha contra los cebos envenenados, ha puesto en evidencia la insuficiencia, cuando no inhibición, de las comunidades autónomas para atajar una de las prácticas ilegales más destructivas para la biodiversidad española en las últimas décadas. Aunque se han producido significativos avances desde que hace más de quince años se crease el Programa Antídoto, todavía la implicación de las administraciones regionales es muy precaria para lograr el objetivo de erradicar la actual proliferación del veneno en el medio natural.

Así lo entienden los ONG que integran en esta plataforma, cuyos representantes se reunieron el pasado 18 de diciembre en Madrid para hacer balance del mayor o menor compromiso de las administraciones en la lucha contra esta actividad ilegal. En esta reunión se repasaron los episodios más graves de veneno acontecidos el año pasado, entre los que destaca por su gravedad y actualidad el ocurrido en Nambroca . En este término municipal, a finales del año pasado, moría víctima de los cebos envenenados una veintena de animales, entre ellos al menos cinco milanos reales, especie cuyas poblaciones nidificantes están declaradas «En peligro de extinción» en España.

Más de un mes después de conocerse este caso, el Programa Antídoto ha criticado a la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha por su falta de reacción y transparencia, además de pedir a su titular, María Luisa Soriano, la adopción de medidas cautelares y recuperadoras urgentes, como la suspensión inmediata de la caza en el coto donde se produjo el envenenamiento.

Estos hechos coinciden con la reciente denuncia judicial presentada por la Sociedad Albacetense de Ornitología contra la Junta de Castilla-La Mancha por propiciar la caducidad de los expedientes sancionadores por veneno. Según esta ONG, solo entre 2011 y 2013 se han abierto más de treinta de estos expedientes por casos de envenenamiento en la provincia de Albacete, de los cuales únicamente dos han finalizado con sanción económica. De al menos doce expedientes con propuesta de resolución se desconoce su estado actual de tramitación o ejecución, a pesar de la insistencia de la SAO por conocer los hechos.

Desde el Programa Antídoto apoyamos la medida adoptada por la SAO y reconocemos el esfuerzo e interés de muchos agentes medioambientales y técnicos de la Junta de Castilla-La Mancha contra el uso ilegal del veneno, trabajo que se ve frustrado al llegar a ciertos niveles administrativos en la Consejería de Agricultura, donde los procedimientos sancionadores se eternizan y llegan a caducar.

Repaso a los casos más graves

Lo que está ocurriendo en Castilla-La Mancha es un ejemplo de que no son pocas las comunidades autónomas que siguen eludiendo su responsabilidad en la lucha contra los cebos envenenados. En su reciente reunión en Madrid, el Programa Antídoto analizó casos tan preocupantes como el ocurrido el pasado agosto en Valencia de las Torres , donde se localizaba envenenado el lince conocido como K2. Era uno de los ocho linces ibéricos reintroducidos el pasado año en Extremadura, en un intento de recuperar esta especie extinguida hace décadas en la región.

Meses antes, en marzo, el Seprona de la Guardia Civil encontraba envenenados un águila real, un aguilucho lagunero y cinco milanos reales en el municipio de Torres del Carrizal , lo que desembocó en la suspensión de la caza por un periodo de cuatro años en el coto donde se encontraron estos animales y los cebos envenenados.

Este paso positivo de la Junta de Castilla y León se vio contrarrestado por el reparto “legal” a los agricultores de veneno contra los topillos en siete comarcas de la región, promovido por su propia Consejería de Agricultura y Ganadería. El Proyecto Antídoto considera esta medida como desproporcionada e ineficaz, además de peligrosa, como lo indican las altas mortandades de fauna silvestre ocasionadas en anteriores repartos de veneno a los agricultores. También recuerda que la normativa vigente da prioridad a la lucha biológica y al manejo agronómico, más eficaces contra el topillo que el veneno.

Por su parte, la Junta de Andalucía informó en julio de que el envenenamiento de un perro dio lugar a un eficaz operativo en varios cotos de caza de las provincias de Málaga y Granada, que permitió el hallazgo de artes de caza prohibidas y una piel de oso, cuyo origen se está investigando. En Navarra se han conocido varios episodios de envenenamiento que han afectado a milanos negros y milanos reales, algunos de ellos en la misma zona del sur de esta comunidad autónoma donde se vienen conociendo otros casos al menos desde 2008.

Diez socios, un objetivo

Entre los casos más destacados de 2014 hay que citar también a Galicia, donde en abril el Seprona de Porriño y los Agentes del Servicio de Conservación de la Naturaleza realizaron un operativo en un coto de caza del término municipal de Mos. Esta acción permitió detener a dos personas que fueron imputadas como autores de reiterados envenenamientos que afectaron a la fauna silvestre y doméstica. En este operativo, como en otros a lo largo del año, fue de gran ayuda la intervención de la Patrulla Canina de la Guardia Civil, especializada en la detección de cebos envenenados, que se trasladó desde su base en Madrid.

En su reciente reunión, las diez ONG que forman el Programa Antídoto acordaron reforzar las acciones contra el uso ilegal del veneno e intensificar la coordinación entre ellas. Las ONG actualmente integradas en esta plataforma son AVAFES Canarias, Ecologistas en Acción, Fapas, Fondo para la Conservación del Buitre Negro , Fundación Oso Pardo, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, GREFA, SEO/BirdLife, Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos y WWF/España.

Buitre envenenado en una zona osera

La gestión cinegética de la Reserva de Caza de Riaño (León) puede acabar con la ganadería de la zona en menos de una década

Las entidades conservacionistas opinan que las brucelosis y la tuberculina son los verdaderos problemas de la ganadería, y denuncian una presión excesiva sobre la población de lobos.

Las entidades conservacionistas abajo firmantes consideran como terminal la situación de la ganadería en la Comarca de Riaño, embarcada en una espiral constante de vaciados de cuadras y reses sacrificadas que ha acabado ya con buena parte de la ganadería de la montaña. Así, en municipios como Boca de Huérgano se ha pasado de 50 explotaciones ganaderas en el año 2000 a poco más de 10 en la actualidad, abocadas al cierre en los últimos años ante las escasas compensaciones por las reses afectadas, con centenares de animales sacrificados cada temporada.

El modelo cinegético implantado desde hace años en la Reserva de Caza, basado en la sobrepoblación de ciervos y jabalíes, emulando modelos de explotación intensiva del sur de la península, está causando un aumento exponencial en la incidencia de estas enfermedades sobre la cabaña ganadera, al actuar estos animales silvestres como reservorios de la enfermedad.

En el caso del jabalí, en análisis sobre reses abatidas en acción de caza se ha encontrado hasta un 15% de positivos en tuberculosis, cifra que denota la gravedad del problema.

Desde un punto de vista ecológico, la sobrepoblación de ciervos y jabalíes están dañando seriamente hábitats naturales importantes para especies en peligro de extinción, como son las arandaneras, acebedas, pastos subalpinos o turberas, detectándose serios procesos de deterioro en hábitats de interés comunitario de los Parques Nacional y Regional de Picos de Europa.

Desde un punto de vista económico, el modelo actual carece igualmente de sentido. Por ejemplo, entre los años 2003 y 2007 la administración pagó un total de 610.887,61€ por daños a pradería, fundamentalmente de ciervo y de jabalí, dentro de la Reserva de Riaño, que contrasta con los poco más de 69.000€ pagados en ese mismo periodo por daños de lobo.

No somos insensibles a los problemas que el lobo acarrea a los ganaderos locales, y creemos que hay mucho que hacer para que la presencia del lobo tenga un coste cero para la ganadería local. Para nosotros ese debe de ser el objetivo, pero sin perder de vista que las actuales densidades de lobo vienen determinadas por las densidades actuales de ungulados silvestres, y que un fuerte retroceso del lobo en el sector traerá como consecuencia, entre otros factores, un repunte de las enfermedades como la brucelosis y la tuberculina en el ganado.

A este respecto cabe indicar que recientemente un grupo de investigadores de la Unidad de Sanidad Animal del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos , y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han llevado a cabo un estudio en el que se ha analizado cómo evoluciona la incidencia de la tuberculosis en jabalís al reducir artificialmente sus densidades. Los resultados demostraron que densidades bajas o moderadas de jabalíes presentan una menor incidencia porcentual de la enfermedad que poblaciones con altas densidades de suidos. Es por ello que el papel de los superpredadores como el lobo parece esencial para evitar que los ungulados salvajes se conviertan en un reservorio permanente de la enfermedad.

Las entidades conservacionistas firmantes quieren dar a conocer su compromiso por preservar una ganadería sostenible y por la conservación de todos los ecosistemas naturales de la Montaña de Riaño, y muestran su disposición a reunirse con sindicatos ganaderos y políticos locales para buscar vías de entendimiento comunes que permitan compatibilizar la presencia del lobo ibérico en nuestros montes con la supervivencia de este tipo de ganadería, intentando desarrollar un debate sereno y razonado que conduzca a acuerdos globales.

Igualmente entendemos que la figura de la Reserva de Caza y los derechos de los propietarios son perfectamente compatibles con un espacio natural como el Parque Regional de los Picos de Europa. Sin embargo, la gestión cinegética debe de estar supeditada a los objetivos de conservación y desarrollo sostenible del Parque y no al revés, como viene sucediendo desde hace demasiados años en Riaño.

Por último, reclamamos a la Junta de Castilla y León un cambio urgente de dirección técnica en las Reservas de Caza leonesas, y paralelamente, un cambio a otro modelo de gestión que favorezca y garantice la compatibilidad de la actividad cinegética con la ganadería y el turismo de naturaleza. Entendemos además que es, a día de hoy, una reclamación mayoritaria en la montaña, que no debe demorarse más.

Firman:

GEDEMOL, Grupo para el estudio y defensa de la montaña oriental leonesa
Fundación Oso Pardo
Ecologistas en Acción Cantabria
ARCA, Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria
Fundación Naturaleza y Hombre
Fundación Félix Rodríguez de la Fuente
SEO Birdlife
ACU, Asociación para la Conservación del Urogallo
Filón Verde

Concentración de ciervos en la Reserva Regional de Caza

Absuelto el vecino de la Montaña Palentina acusado por una acción de caza sobre un oso

La FOP, a la vista de las pruebas presentadas en el juicio, solicitó su absolución, aunque pedirá una sanción administrativa.

El juzgado de lo Penal nº 1 de Palencia ha absuelto al vecino de la Montaña Palentina acusado de delito relativo a la protección de la fauna del artículo 334, por ejercer una acción de caza a caballo y con un perro sobre un oso en el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre – Montaña Palentina, en junio de 2010.

La Fundación Oso Pardo , personada en la causa como acusación particular, formuló escrito de acusación calificando provisionalmente los hechos como delito contra la fauna del artículo 334 del Código Penal, agravado al ser en Espacio Natural Protegido .

A la vista de las pruebas realizadas en el plenario del juicio celebrado en octubre de 2014, incluyendo las presentadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil , según las cuales se demostró que no había sido una acción de caza, la FOP cambió sus conclusiones provisionales y solicitó la absolución del acusado, por entender que se produjo una acción merecedora de sanción administrativa pero sin constituir en forma alguna ilícito penal. La sentencia ha coincidido con las conclusiones definitivas de las FOP, absolviendo al acusado.

Si en las investigaciones realizadas, que fueron exhaustivas, hubieran aparecido pruebas que lo inculparan, la FOP habría mantenido su petición. Dado que no aparecieron pruebas –no había acción de caza, ni red furtiva, ni nadie lanceaba osos, ni había perros para la caza-, no se sostenía la acusación por vía penal y coherentemente la FOP cambió su criterio, que ha coincidido con el de la juez. Los que insisten deberían explicar por qué quieren mandarlo a la cárcel sin prueba alguna.

La FOP, tal como se recoge en la sentencia, y una vez que ésta sea firme, solicitará la apertura de un expediente sancionador administrativo al ahora absuelto, ya que el mismo realizó una acción prohibida por la normativa que protege a las especies en peligro de extinción. Esta infracción podría ser castigada con una sanción de hasta 5.000 euros.

La sentencia completa puede descargarse aquí.