Collection of field data for the climate change vulnerability analysis of fruit plant species important for the bear. August 2021

Since the beginning of the project ‘LIFE Bears with Future’, but especially since spring 2021, the project’s field team has been collecting data on the species of trees and shrubs that produce fleshy fruits of most interest for the brown bear. The objective has been to collect enough field information to carry out a climate change vulnerability analysis of the native tree species that produce fruits of high bear interest. The area of distribution of the Cantabrian brown bear has been surveyed through field trips in which plants of the different species have been located and georeferenced, separated at least 200 m from each other to allow data independence and representativeness, collecting information on their location, the presence of other nearby plants and the use by the brown bear. The areas most visited by bears have been especially surveyed according to the previous experience of the Brown Bear Foundation field patrols. In total, more than 1,500 locations of plants have been collected (725 Prunus avium, 352 Sorbus aria, 172 Rhamnus alpina, 146 Arbutus unedo, 114 Frangula alnus), most of them visited by the bears.

With these data, models of the potential distribution of the species are being carried out to establish relationships between different environmental and climatic variables and the available presence data. The work is being carried out by the team of Professor Ángel Felicísimo, from the University of Extremadura, with whom a technical assistance contract has been established. The models will be applied to the current and future scenarios, using the climate change cartography developed by the Kraken Group of the University of Extremadura for, at least, the A2 and B2 scenarios of the CGCM2 global model. The results will show the ideal areas for the implantation of each species under climate change scenarios, establishing the areas of greater suitability or opportunity that can be generated, where climate change may even favour its presence and/or fruiting.

 

Alder Buckthorn georeferenced

Recogida de información de campo para los análisis de vulnerabilidad al cambio climático de especies vegetales de interés para el oso. Agosto 2021

Desde el inicio del proyecto LIFE Osos con Futuro, pero especialmente desde la primavera de 2021, el equipo de campo del proyecto ha estado recorriendo el territorio y recogiendo información de las especies de árboles y arbustos productores de frutos carnosos de más interés para el oso pardo. El objetivo ha sido recoger suficiente información de campo para la realización de un análisis de vulnerabilidad al cambio climático de las especies de árboles autóctonos productores de frutos de interés osero. Se ha prospectado el área de distribución del oso pardo cantábrico mediante recorridos de campo en los que se han registrado y georreferenciado pies de las distintas especies de interés, separados al menos 200 m entre sí para favorecer la independencia y representatividad, recogiendo información sobre su ubicación, la presencia de otras plantas próximas y el aprovechamiento por parte del oso pardo. Se han visitado especialmente las zonas más visitadas por los osos según la experiencia previa de los equipos de campo de la Fundación Oso Pardo. En total se han recogido más de 1.500 localizaciones de plantas de interés (725 Prunus avium, 352 Sorbus aria, 172 Rhamnus alpina, 146 Arbutus unedo, 114 Frangula alnus).

Con estos datos se están realizando modelos de distribución potencial de esas especies para establecer relaciones entre diferentes variables ambientales y climáticas y los datos disponibles de presencia. Los trabajos están siendo realizados por el equipo del profesor Ángel Felicísimo, de la Universidad de Extremadura, con quien se ha establecido un contrato de asistencia técnica. Los modelos se aplicarán al escenario actual y al futuro, usando para ello la cartografía de cambio climático desarrollada por el Grupo Kraken de la Universidad de Extremadura para, al menos, los escenarios A2 y B2 del modelo global CGCM2. Los resultados mostrarán las zonas idóneas para la implantación de cada especie bajo los escenarios de cambio climático, estableciendo los efectos previsibles sobre la idoneidad de hábitat y las áreas de mayor idoneidad u oportunidad que se pueden generar atendiendo a los lugares donde el cambio climático pueda favorecer su presencia y/o fructificación.

 

Ejemplar de arraclán registrado

Ni un solo oso cantábrico habituado

En los últimos días hemos estado viendo informaciones en los medios de comunicación 🔊 sobre la presencia de osos en pueblos de la Cordillera Cantábrica, contadas con menor o mayor alarmismo. Lo cierto es que estos casos siguen siendo muy pocos y que no se trata de ninguna excepción en el mundo, pues ocurre en todos los países en donde hay osos, que algunos ejemplares habitualmente jóvenes busquen comida fácil en, por ejemplo, huertas y contenedores de basura.

Esto no significa que no haya que intervenir para echarlos y evitar que vuelvan a los núcleos habitados. Hay que hacerlo con diligencia y eficacia. Quien debe encargarse de ello, pues tiene las competencias, es la administración autonómica, y para llevarlo a cabo con todas las garantías dispone de un instrumento técnico-jurídico: se trata del “Protocolo de intervención con osos en la Cordillera Cantábrica”, aprobado en enero de 2019 por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y por las comunidades autónomas con presencia de osos en sus territorios: Cantabria, Castilla y León, Asturias y Galicia, y en cuya redacción participaron expertos oseros, incluido alguno de nuestra fundación.
Enlace al Protocolo, que es público y está alojado en la web del MITECO: https://bit.ly/3CXh1Tf
El mecanismo de aplicación de las medidas de disuasión para osos habituados tiene que estar perfectamente engrasado y funcionar como un reloj. Ya sabemos que no hay mala voluntad por parte de ninguna de las administraciones implicadas, pero eso no excusa para que el Protocolo se venga aplicando a medias por unas u otras razones administrativas.
Los habitantes de la Cordillera Cantábrica vienen mostrando una magnífica convivencia con los osos, que ya forman parte de la identidad de los territorios como una enseña de su calidad natural. Que siga siendo así, con los beneficios que supone, no solo ambientales, y en especial para los habitantes de estas zonas, depende de una gestión rápida y eficaz de las situaciones de habituación y de los daños que los osos ocasionan, mayoritariamente en los colmenares.
Ni un solo oso habituado debe ser permitido en la Cordillera Cantábrica. Este es ahora y siempre el objetivo más prioritario. Pero también va a depender de la sensatez de todos y de no alimentar conflictos interesados para sacar una renta política o tajada sindical que no ayudan ni a la conservación de la biodiversidad ni a resolver los problemas del medio rural, ahora que tanto necesitamos a ambos.